20 de marzo de 2020
20.03.2020

Voluntarios de Son Reus temen que la cuarentena termine con el "sacrificio cero"

Afirman que las adopciones "caerán en picado" si Cort no deja visitar a los animales que viven en el centro canino

20.03.2020 | 03:21
Imagen de archivo de un perro en Son Reus.

Voluntarios del centro canino de Son Reus están preocupados por la previsible reanudación de sacrificios de perros sanos debido al confinamiento de la población y las medidas de seguridad impuestas para combatir al expansión de la infección por el coronavirus. Afirman que se ponen muchas pegas por parte de la dirección de Son Reus para que los voluntarios saquen a pasear a los perros. Y añaden que también se han restringido muchísimo las visitas, por lo que temen que "las adopciones caigan en picado" y, por tanto, se tengan que reanudar las eutanasias a perros sanos debido exclusivamente a la falta de espacio en las instalaciones.

Esta situación se puede agravar en el caso de los perros potencialmente peligrosos, que son los que tienen una menor "adoptabilidad", en parte por los complicados trámites que se tienen que realizar, más aún porque las oficinas de atención al público de Cort están cerradas, excepto tres. Los voluntarios también piden, aunque sea con restricciones, que se permita sacar a los perros a pasear diariamente, como afirman que se hace en Madrid y Natura Parc.

El Centro Municipal de Protección animal de Son Reus consiguió el denominado "sacrificio cero" en el segundo semestre del año pasado. Fue la primera vez que se logró que, durante un período de tiempo prolongado, no tener que practicar la eutanasia a ninguno de los perros sanos ingresados en el centro por falta de espacio.

Desde el centro municipal se ha asegurado que "en estos momentos" no hay ningún riesgo de tener que sacrificar a ningún animal, ya que hay espacio suficiente. De las 108 jaulas existentes, solo están ocupadas 50. Debido a la alerta, se han implantado los servicios mínimos y se realizan turnos trabajando de forma separada con el fin de reducir el riesgo de parada en caso de contagio.

Concluyen que "los voluntarios ahora mismo no son necesarios, rompen el aislamiento y suponen un riesgo para la salud del personal" del centro de Son Reus, que ya pasean ellos a los perros, hasta el punto de que "se dejan de hacer algunos trabajos no urgentes y se prioriza la atención a los animales", según fuentes municipales.

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