04 de febrero de 2020
04.02.2020

Los vecinos de El Terreno recuperan el Casal de barrio tras serle retirado por Cort

La no renovación de la cesión de uso anual les exigía unas condiciones "inasumibles"; Jarabo echó marcha atrás tras la protesta vecinal

04.02.2020 | 02:45

El pasado 31 de enero los vecinos comunicaron que el Ayuntamiento les había denegado la renovación anual de cesión del Casal de barrio y les exigían el cumplimiento de unas "inasumibles condiciones para continuar con las actividades que actualmente se están llevando a cabo en el mismo". Ante el alud de protestas, Albert Jarabo, regidor de Participación Ciudadana, se comprometió a mantenerla.

"Han sido unos días de incertidumbre ante una decisión absurda adoptada por el equipo de Jarabo que él mismo ha echado hacia atrás", señaló Xavier Abraham, presidente de la asociación vecinal de El Terreno.

Entre esas condiciones impuestas, les obligaba a entregar la llave del casal al Ayuntamiento cada vez que hubiera una actividad. "Es una medida absurda", opinó Abraham.

Además, "olvidaba que en el Casal no solo hay actividades sino que es el centro de reuniones de la junta de vecinos y, sobre todo, el lugar neurálgico, para informar a los residentes sobre el barrio", apuntó el líder vecinal.

Con esta noticia se han recordado los peores momentos vividos en el Casal, cuando se cerró durante el mandato de Mateo Isern, del Partido Popular, que dejó desasistidas a catorce entidades de barrio. El Casal de El Terreno fue recuperado siendo presidente vecinal Àngel Doménech.
Hoy por hoy siguen sin contar con financiación pero sí con el permiso municipal de usarlo. Son los propios vecinos quienes hacen frente a los gastos salvo los de electricidad y agua, que los paga Cort.

El Terreno cuenta con este Casal de barrio abierto en tiempos en que la popular Catalina Cirer era alcaldesa. Su ubicación fue polémica y discutida ya que "para los vecinos de abajo, su situación en lo alto del barrio, no era idónea", recordó Abraham.

Sin duda, lo peor que arrastra el gran edificio blanco, situado entre las calles Josep Villalonga y Dos de Maig, son los problemas de climatización con salas de actividades heladas en invierno y altas temperaturas en verano. Otro problema de infraestructura es la mala sonorización.
Los vecinos se quedaron pendientes de que el anterior equipo de gobierno llevara a cabo su promesa de acometer las mejoras "por falta de tiempo", dijo la anterior responsable de Participació Ciudadana, Eva Frade, "aunque contaban con presupuesto", indica Xavier Abraham.

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