La Autoridad Portuaria de Baleares (APB) asegura que la ocupación no autorizada del restaurante del Club Molinar, que continúa abierto, ha provocado ya un retraso de tres semanas en las obras alrededor del edificio histórico, trabajos que han tenido que reorganizarse.

Los técnicos del departamento de Infraestructuras de la APB sostienen que el retraso acumulado hasta ahora se irá incrementando si no cesa la actividad del restaurante. Cabe recordar que las obras debían comenzar el 18 de marzo, pero el Club Marítimo no despejó las instalaciones a tiempo y la Autoridad Portuaria le lanzó un ultimátum.

Ante las críticas de una parte del vecindario por la altura del muro que se construye en el frente marítimo, la Autoridad Portuaria ha recalcado que los diques de Levante y Poniente “se han diseñado atendiendo al clima marítimo de la zona y, en concreto, a los temporales que pueden llegar a ocurrir”.

Según sus cálculos, la altura necesaria del dique de Levante ha de ser superior a los cuatro metros sobre el nivel del mar, “lo que se traduce en una sobreelevación de aproximadamente 1,85 metros respecto a la cota actual en el paseo marítimo”.

Además, desde Infraestructuras, se señala que “el dique de Levante sirve como paramento del edificio de la escuela de vela, por lo que las exigencias de seguridad son mayores, y por tanto ha sido el elemento de diseño limitante para definir la altura de coronación en este dique con respecto al de Poniente”.

El proyecto del nuevo puerto contempla la construcción de una escuela de vela, adosada al dique de Levante, que ha obligado a ajustar las dimensiones del edificio a la mínima exigible por normativa, “con el objetivo de que la altura de esta edificación no hiciera necesario incrementar la altura del dique”. La altura de este espaldón es la misma que la del Portitxol, el cual presenta unas condiciones similares a la del Molinar, se asegura desde la APB, que recuerda que la parte superior de este elemento permitirá prolongar el paseo marítimo.

Sobre el dique de Poniente del puerto, los trabajos realizados permitirán eliminar los problemas de rebase del oleaje, manteniendolo prácticamente a la misma altura a la que está en la actualidad, tres metros sobre el mar, aunque sí “se ha realizado una modificación de su sección para reducir el fenómeno de remonte de la ola sobre la escollera”.

El nuevo dique exento también ha sido objeto de críticas, por lo que la APB ha aclarado que es un elemento para eliminar los oleajes incidentes en la bocana de entrada al puerto y mejorar las entradas de sedimento. Según Infraestructuras, “se trata de una construcción de reducido impacto ambiental y visual que es habitual en la zona” con unas dimensiones “ajustadas a las mínimas necesarias para hacer operativa la bocana del puerto”.