21 de abril de 2019
21.04.2019

Un grupo de mujeres rescata Ciutat d'Elles, el proyecto de ecoaldea para envejecer activamente

En Palma, más de 12.000 mujeres mayores de 65 años viven solas - Las impulsoras de esta propuesta que data de 2003 plantean materializarla en Son Busquets - Se trata de un espacio en que cada usuaria tendría un apartamento propio, y compartiría con otras huerto y zonas comunes

20.04.2019 | 23:57
Malén Cirerol y Ángeles Martínez, dos de las activistas que apuestan por la ecoaldea Ciutat d'Elles.

"En el futuro que nos aguarda está en cuestión el sentido de nuestra vida; no sabemos quiénes somos si ignoramos lo que seremos: reconozcámonos en ese viejo, en esa vieja", escribió Simone de Beauvoir en su ensayo La vejez.

La longevidad es cosa de mujeres en un porcentaje elevado. En Palma, las cifras son elocuentes y dan fe de esa diferencia: más de 12.000 mujeres mayores de 65 años viven solas. En la franja de 75 años hacia arriba, un 76 por cien son mujeres. De las 17.187 personas que viven solas en Palma, 12.196 son mujeres. Las cifras corresponden a 2017 y han sido facilitadas por Cort cuando inició la elaboración del Plan de Igualdad.

Como en tantas etapas el cómo es lo importante. En una sociedad occidental envejecida a marchas forzadas, hay colectivos que proponen otra manera de vivir la última etapa de la vida, probablemente la más difícil.

En Palma el ejemplo lo encontramos en el proyecto Ciutat d'Elles que, creado en 2003, ya peina canas.

Malén Cirerol, Leonor Taboada, Ángeles Martínez, Eve de Castro y Rosa Masdeu son algunas de las que siguen adelante a pesar de sumar casi dos décadas "de altibajos". Con todo, siguen firmes en su idea madre: "¿Cómo queremos vivir hasta la muerte? ¡Vivas y contentas!"

Ángeles Martínez apunta el dato: "¡Igual que fuimos pioneras en el feminismo, lo fuimos con esta idea de ecoaldea para mujeres mayores! Hoy se habla de vivienda colaborativa pero en aquellos años, en España, apenas se escuchaba", añade.

Malén Cirerol apunta: "Desde el principio vimos que era un proyecto utópico y complicado porque apostamos por un envejecimiento activo basado en la sostenibilidad social, económica y medioambiental en el que se impliquen las instituciones".

En Europa existe un ejemplo, las babayagas, un grupo de mujeres feministas que tras 15 años de lucha consiguieron que el ayuntamiento de París les cediera viviendas de 40 metros cuadrados por las que pagan 320 euros al mes.


Son Busquets

Ahora la esperanza está puesta en Son Busquets. Ellas presentaron su proyecto piloto narrado como un cuento al certamen convocado por los Jóvenes Arquitectes de Mallorca.

"El espacio es perfecto pero hay que esperar la aprobación del PERI. Nos han apoyado todos, y también este Ayuntamiento, pero no sabemos si la 'siembra' de esta semilla vamos a poder recogerla porque el tiempo pasa? ¡Podríamos empezar por fases!", lanzan. No se rinden. "Somos feministas, activistas desde hace 40 años", recuerdan.

Otra posibilidad está en dos posesiones de Son Rapinya y La Vileta que se están deteriorando y son de propiedad municipal. "Arca nos apoya porque reformarlas para convertirlas en la Ciutat d'Elles evitaría su pérdida; incluso se podría rentabilizar alquilando a otras mujeres de otros lugares para estancias cortas", apunta Ángeles Martínez.

Ciutat d'Elles plantea un modelo distinto de envejecer, activo, entre mujeres, ecologista y bajo el paraguas de lo público. "Pensamos que debería integrarse en el ministerio de Asuntos Sociales. Si el Govern ha sido valiente en Medio Ambiente, deberían serlo en este tema".

No hay un estudio económico aunque sí apuestan porque las inquilinas de esta ecoaldea pública pagarían un alquiler social en torno a los 500 euros al mes.

Todas las mujeres tendrían un pequeño estudio de 40 metros cuadrados, con baño y una pequeña cocinita aunque la gran cocina estaría en una zona común, al igual que la sala polivalente. Fundamental, el huerto. Se quieren vivas, contentas y sanas.

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