23 de noviembre de 2018
23.11.2018
Navidad 2018

Un encendido de luces para "flipar"

El Born, abarrotado ante el espectáculo 'La fábrica de lumios', preámbulo del momento mágico en el que los niños de ASPANOB dieron luz a la ciudad

23.11.2018 | 00:11
Un encendido de luces para "flipar"

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  • Los comerciantes de la zona de General Riera encendieron  ayer sus luces de Navidad como acto de protesta contra el hecho de que el Ayuntamiento se encargue de iluminar, durante las fiestas navideñas, sólo las calles más céntricas y "olvide", dicen los comerciantes, "el resto de barrios de la ciudad que también tienen un tejido comercial importante". El encendido se produjo media hora más tarde que el oficial en el Born.

Tuvo razón Antoni Noguera cuando dijo días atrás que el encendido de luces con el que se da por iniciadas las fiestas de Navidad iba a ser "espectacular y flipante". Los distintos montajes visuales, de artes acrobáticas, circenses y musicales fueron el telón de fondo inspirador para que desde el Casal Solleric los niños de ASPANOB cantaran el visca Palma y que la ciudad prendiera con luz propia.

Es Born como punto neurálgico del encendido reunió a miles de ciudadanos, sobre todo familias con sus pequeños, y muchísimos residentes extranjeros. No en vano la zona es el epicentro de la nueva sociedad mallorquina formada por los acaudalados nórdicos.

El tiempo medido en segundos. La organización como un reloj de precisión. A las 19.30, salieron al balcón los niños de la Asociación de Padres de niños con cáncer, Laia Moreno Coll, Bàrbara Vilches, Marcos Gil, Carlos Franco, Sarita Stratokova, Martina Tello y Sergio Soler. El alcalde Antoni Noguera les acompañó en el toque de salida para dar luz a la ciudad.

Los pequeños tiraban de sus globos transparentes, la atracción del pasado año que sigue liderando la atención de los críos. Este año, ocupados en su interior por algunos de los personajes famosos de Disney. El precio de los globos 5 euros, el mismo que un año atrás. Un alivio.

La coreografía de los haces de globos, que parecen medusas, con sus cordeles de colores volvieron a dar una imagen del Born submarina antes de que se hiciera la luz.

El paseo además se convirtió en la portada de Pink Floyd, con el prisma de colores, gracias al espectáculo de láser, Reflexos, uno de los muchos más que este año han servido de embajadores al encendido de luces.

Se contó en la presentación. Se dijo que la fachada de Cort y del Solleric se iban a convertir en un 'mapping audiovisual'. En la primera Cort Magnetica hizo desfilar la fantasmagoría Sempre, con seres gigantes ocupando la fachada del edificio del Ayuntamiento. Algún niño se retiró preso del miedo.

Dalumen Lab convirtió el edificio del Solleric en La fábrica de lumios, desde el que dos niños espantan el sueño para ver en primera fila el encendido. El Casal se transformó en juegos de colores con un sonido que recordó el mundo del circo.

En el otro extremo del centro de Palma, en la plaza de España dos hormigas, una mantis, una araña y una libélula recorrían la calle a golpe de pedal. La compañía Sarruga de Badalona ha sido muy aplaudida.

En pequeño comité, tres espectáculos muy grandes por el arte de sus artistas. Les nimfes de la via làctia, danza aérea con teles, jugaban con el reflejo en la antigua Casa del Socorro.

En la plaza Mercat, las acrobacias de Els visitants de la cia Atirofijo ha dejado boquiabiertos a los niños, subidos a la estatua ya restaurada de Antonio Maura. Los malabaristas de las Pléyades iban con ojo de no perder sus mazas. No ha faltado pasacalles , del Boverí, y la batucada Nam Sobrats.

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