13 de marzo de 2018
13.03.2018
Ordenanza de terrazas

El acuerdo de las terrazas recupera entre el 4% y el 12% el espacio público para los peatones en Palma

El borrador consensuado con empresarios y vecinos elimina todas las microocupaciones y obliga a la retirada diaria de las mesas y sillas

13.03.2018 | 16:18
El acuerdo de las terrazas recupera entre el 4% y el 12% el espacio público para los peatones en Palma
Nadie está completamente de acuerdo, aunque todos, representantes vecinales y empresariales, lo consideran " un buen punto de partida".

El borrador de la nueva ordenanza de ocupación de la vía pública recupera entre 3,83% y un 11,50% el espacio para los peatones hasta ahora ocupado por las mesas y sillas de bares y restaurantes en las zonas más conflictivas. En concreto en las nueve plazas en las que se va a redactar un plan zonal se recupera en su conjunto un 11,50% del espacio ocupado, en Fàbrica el 3,83% y en Blanquerna, el 5%.

La teniente de alcalde de la Función Pública, Aurora Jhardi, acompañada por el alcalde, Antoni Noguera, y representantes de la asociación de restauración y vecinales han dado a conocer esta mañana los pormenores del acuerdo alcanzado para modificar la ordenanza de ocupación, tras una negociación que ha durado dos años.

Entre las novedades, Aurora Jhardi ha destacado la supresión de las microocupaciones (actualmente hay concedidas 60, más de la mitad en Santa Catalina) puesto que se trata de autorizaciones que solo han dado problemas, y la eliminación de todas las pérgolas en el plazo de 18 meses.

Otra novedad consiste en que para autorizar una nueva terraza frente la fachada de un local colindante al establecimiento se deberá contar con la aprobación de la comundad de propietarios de toda la finca y, además, no se permitirá ocupar más del doble de la fachada del establecimiento. 

En relación al espacio libre que se debe dejar para los peatones, se ha llegado al acuerdo de que en la zona centro y en Santa Catalina (excepto en Fàbrica) se tengan que dejar 2,5 metros, mientras que en el resto de la ciudad se mantienen los dos metros actuales.

En este último caso, no obstante, los nuevos locales o cuando cambien de titularidad, las terrazas deberán dejar un espacio de 2,5 metros. Lo anteror supondrá la eliminación de 70 terazas en toda la ciudad, 50 de ellas en el centro.

En nueve plazas del centro de la ciudad y el las calles Fàbrica y Blanquerna se va a aprobar, mediante decreto, una ordenación específica para cada una de ellas. En la mayoria de plazas se mantienen las ocupaciones actuales, aunque se reduce en las de la Mercè, d´en Coll, Alexandre Jaume, Capellers y al principio de la calle Sindicat.

En Blanquerna se ha llegado a un acuerdo con los vecinos y la ocupación actual se reduce en medio metro, mientras que en Fàbrica, si bien los vecinos siguen reclamando que se deje un espacio de dos metros y medio para el paso peatonal a ambos lados de la calle, al final solo se van a dejar dos y las terrazas van a sufrir una reducción de 40 centÍmetros. También se ha alcanzado un acuerdo en la primera línea de la Platja de Palma, de tal forma que entre la calle Perla y Grúa se dejen dos metros para lo peatones y se permita ocupar 1,90 metros por mesas y sillas en lugar de los 3,9..

Si bien no se cambia el régimen de sanciones, algunas conductas, ahora tipificadas como leves, pasan a ser consideradas graves. De esta forma, según Jhardi, ocupar la vía pública sin licencia será una falta grave, al igual que soprepasar el espacio autorizado. Como ahora, las faltas leves pueden sancionarse con entre 100 y 750 euros, las graves entre 750 y 1.500 euros y las muy graves entre 1.500 y 3.000 euros.

Los cambios eliminan de la ordenanza de ocupación la regulación y las sanciones previstas para la venta ambulante irregular, algo de lo que se alegra la teniente de alcalde Aurora Jardhi, quien considera que existe normativa estatal suficiente par hacer frente a este fenómeno. No obstante, desde el departamento de Seguridad Ciudadadana, que dirige la concejala Angélica Pastor, se está trabajando para incorporar esta regulación en la ordenanza del uso cívico de los espacios públicos, conocida como antibotellón.

El alcalde, Antoni Noguera, ha manifestado su satisfación por el acuerdo, y aseguró que no se pueden plantear procesos de negociación "como si fuera una guerra civil, en la que hay vencedores y vencidos". Por ello, indicó que la nueva norma "no será una ordenanza de los vecinos, ni de los restauradores, ni del Ayuntamiento, sino que será una ordenanza de la ciudad". Insistió en que el proceso de negociación, que ha supuesto que todas las partes han cedido en sus planteaminentos iniciales, ha dado como resultado "que no sea la mejor ordenanza para los vecinos ni para los restauradores, aunque sí es la mejor para la ciudad".

Con este acuerdo inicial se inicia la tramitación de la modificación de la actual ordenanza, que proseguirá con la aprobación por parte de la junta de gobierno de un proyecto que recogerá los acuerdos alcanzados. En el pleno de este mes se llevará a aprobación inicial, se expondrá al público para la presentacion de alegaciones y, una vez contestadas éstas, se aprobará definitivamente de nuevo por el pleno. Se prevé que pueda estar en vigor el próximo mes de mayo.
 

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