09 de enero de 2018
09.01.2018
Urbanismo

Las familias de Son Banya podrán vivir en cualquier barrio sin renunciar al dinero

Cort adelanta la salida de los desahuciados a febrero y rectifica de nuevo las condiciones para cobrar los 1.000 euros

09.01.2018 | 11:59
Imagen de archivo de uno de los desmantelamientos efectuados en el año 2011.
El Ayuntamiento de Palma adelanta la salida de familias con orden de desalojo de Son Banya al próximo mes de febrero y modifica de nuevo las condiciones del realojo. Los desahuciados podrán instalarse en cualquier barrio, incluidos los más desfavorecidos, sin tener que renunciar a la mitad de los 1.000 euros, como había establecido el Ayuntamiento hace unos meses.

El área de Bienestar ha aprobado comenzar a entregar las ayudas, hasta 1.000 euros mensuales, antes de la fecha de desalojo y derribo de las chabolas, prevista en un principio para el 17 y 18 de abril, según confirma Joan Antoni Salas, director general de Bienestar Social.

Durante este mes de enero acabará la ronda de entrevistas con las familias con orden de desalojo para posibilitar que al siguiente mes ya puedan abandonar el poblado. En principio, se trata de las 15 familias que no tienen otra vivienda alternativa y algunas más que han solicitado ayuda al consistorio.

Con el adelanto de fechas, Cort podrá realizar las demoliciones de manera "más ordenada", comenta Salas, ya que la intención es derribar las casas en cuanto se queden vacías.

Otra novedad tiene que ver con el realojo de las familias, indica Joan Antoni Salas. Las condiciones han cambiado desde que el pasado verano se anunciara este plan de desmantelación. En un principio quedaron excluidos los barrios más vulnerables. Meses después, se decidió que los desalojados podrían ir a vivir a esas zonas, pero con la mitad de ayuda económica. Con la última modificación, se permitirá la redistribución de las familias de Son Banya por cualquier barrio y sin renunciar al dinero, siempre que dispongan de un informe técnico que sea favorable.

El Ayuntamiento ha destinado una partida de 800.000 euros para ayudas y derribos de casas durante este año. El coste de la desmantelamiento del poblado y la reintegración de sus habitantes ascenderá a 5,4 millones de euros en siete años.

De momento, no hay todavía ninguna familia con una vivienda alternativa, pero sí "con proyectos", explica Salas. "Es muy complicada la concesión de hipotecas", comenta el director general, pero es la opción que prefieren muchas de las familias. Cort también tiene previsto firmar un convenio con el Ibavi para facilitar viviendas.

Pacto partidos


El desmantelamiento de Son Banya es un plan que se remonta varias décadas atrás. Con cambios de gobiernos municipales, el proyecto ha caído en el olvido o simplemente no avanzaba. Con el fin de que siga adelante, los diferentes partidos políticos firmarán la próxima semana un pacto.

Previa a la firma de este pacto político, hace aproximadamente un mes se constituyó la comisión integrada por doce departamentos municipales y presidida por el alcalde, Antoni Noguera, que coordinará las actuaciones previstas en el plan para la supresión del asentamiento gitano.

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