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Urbanismo

Gesa, la tienda de muebles de Cort

El Ayuntamiento reutiliza las mesas y estanterías diseñadas por José Ferragut para las oficinas del Casal Balaguer. Hace años lo hizo con la sala de control de tráfico y despachos de Son Pacs

Personal de Emaya vacía una planta de Gesa en el año 2012.

Personal de Emaya vacía una planta de Gesa en el año 2012.

Del edificio de GesaedificiodeGesa se sabía que se había convertido en un trastero. Tantas plantas abandonadas eran el lugar perfecto para almacenar esos trastos que ocupan mucho pero que apenas se usan. Como las urnas y las cabinas electorales, que están allí guardadas como si fueran el árbol de Navidad al fondo del trastero.

Pero lo que los palmesanos ignoran del edificio de Gesa es que también es una tienda de muebles. Porque es de allí de donde Cort ha ido sacando en los últimos años el mobiliario para otras dependencias municipales. Muebles baratos y a bajo precio, porque solo tienen que trasladarlos. Como si Gesa fuera el Ikea del Ayuntamiento de Palma.

El último edificio que se ha llevado algunas piezas del mobiliario de Gesa es el Casal Balaguer. A finales de septiembre, el personal municipal hizo la mudanza de unas 50 mesas y estanterías que van de un edificio protegido a otro edificio protegido.

Se trata de material de oficina, simple y llanamente. Aunque las mesas, cajoneras y el resto de muebles tienen un valor añadido: fueron diseñados por el propio arquitecto del edificio, José Ferragut Pou. "Los muebles que hemos cogido no deben llegar ni al 10% de los que hay. Están en buen estado y tienen mucha personalidad", explicó el concejal de Urbanismo de Cort, Antoni Noguera (Més), responsable de la futura remodelación de Gesa.

Cuando abra el Balaguer y se convierta en el museo de historia de Palma, las oficinas de la Fundació Palma Espais d'Art y el personal de la galería trabajarán sobre las mesas de Gesa. Pero no serán los únicos.

Hace años algunas dependencias del edificio de Son Pacs se amueblaron con los mismo objetos creados por la mente de Ferragut Pou. Y de paso en el área de Infraestructuras se guardaron algunos escritorios de más para cubrir necesidades, que ahora están cogiendo polvo en el almacén cubierto de la carretera de Sóller.

Pero el grueso del material continuó abandonado en Gesa. Hubo piezas que fueron objeto de vandalismo, estanterías tumbadas sobre la moqueta como si hubieran jugado con ellas en un efecto dominó.

En 2012 se sumó otro espacio municipal a la lista de oficinas nutridas a partir de Gesa: la sala de control de tráfico. Pero allí la reforma fue mayor. Y también el uso de materiales reutilizados. Según explicaron los propios funcionarios de Movilidad, se reciclaron cortinas, armarios, suelos, mamparas, techos e incluso cuadros eléctricos para completar una ampliación de bajo coste.

Reformas a partir del día 15

Para evitar que Gesa siga degradándose, a partir del 15 de noviembre está previsto que ocho trabajadores contratados con una subvención del SOIB desembarquen en el edificio de la calle de Joan Maragall para comenzar a limpiar.

Se trata de una primera reforma que durará seis meses y permitirá adecuar la planta baja para que se abra al público a mediados de 2017. Para ello, también tendrán que ejercutar pequeños trabajos de albañilería.

Mientras tanto, Urbanismo ha solicitado un estudio de viabilidad económica antes de sacar a concurso la reforma del resto de plantas de Gesa.

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