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Corrupción en la Policía Local

Aumentan las denuncias por actos de homofobia de la Policía Local de Palma

Un hombre que buscaba pareja en la zona de es Carnatge asegura que fue acosado y humillado por una patrulla motorizada

Los hechos que se han denunciado ocurrieron en una zona discreta de es Carnatge.

Los hechos que se han denunciado ocurrieron en una zona discreta de es Carnatge. j.forteza

Las denuncias por actos homófobos cometidos, presuntamente, por agentes de la Policía Local de Palma están aumentando, ya que son varias las víctimas que han decidido explicar el acoso que sufrieron, con la esperanza de que se actúe contra los responsables. La última denuncia llegó hace pocos días a la asociación Ben Amics, a través de una carta anónima, que ha sido puesta en conocimiento de los investigadores del juzgado de instrucción número 12 de Palma. Esta nueva línea de investigación, que afecta a un determinado grupo de policías, que ya están identificados con nombres y apellidos, está indirectamente relacionada con la investigación sobre la trama corrupta.

Los investigadores están convencidos y trabajan en ello buscando pruebas para demostrarlo, que hay determinados policías de Palma que sienten fobia hacia el colectivo de gays y lesbianas. Un sentimiento que habrían demostrado en una serie de actuaciones profesionales, como así lo han descrito los denunciantes que han decidido dar este paso adelante para colaborar con la investigación.

Uno de los escenarios donde se habrían cometido estas actuaciones contra homosexuales sería en la zona de es Carnatge, un lugar que históricamente ha sido frecuentado por gays que practican el denominado cruising. Se trata de una forma de mantener relaciones con personas a las que acaban de conocer. Hace ya años que en esta zona situada junto a la barriada del Coll den Rabassa está prohibido el tránsito de coches. Sin embargo, sí se puede circular con motocicleta y, de hecho, es frecuente ver la presencia de patrullas motorizadas de la Policía Local. El denunciante que ha buscado el apoyo de la asociación asegura que dos policías, a los que describe por sus rasgos físicos y no por los números de sus placas, se burlaron de él cuando le vieron frecuentar esta zona de Palma en busca de alguna persona con la que poder mantener relaciones sexuales. En el escrito se detalla que uno de los policías era mucho más alto que el otro y que ambos le humillaron, recordándole su condición de homosexual. También le dedicaron algunas frases fuera de lugar sobre su presencia en aquel lugar. Aunque no estaba realizando ninguna actuación ilegal, este hombre tuvo que mostrar su identificación a los dos policías.

No se cree que los hechos que se relatan se hayan cometido una sola vez, sino que esta situación de humillación contra los gays se ha repetido en más de una ocasión. Sin embargo, como muchos de estos hombres que practican cruising son personas casadas, que llevan una doble vida, no se plantean denunciar a la Policía Local. Prefieren olvidar la experiencia.

Se ha comprobado que los hechos que se describen en estas denuncias responden siempre a un mismo patrón. Los policías locales identifican a estos ciudadanos sin que exista un motivo que lo justifique. Lo hacen porque son gays. Por ejemplo, a uno de ellos se le obligó a bajar del coche porque se encontraba acompañado de otro hombre al que había conocido poco antes. Este hombre llegó a ser detenido, porque los policías afirmaban que les había intentado atropellar, cuando lo cierto es que su coche llevaba muchas horas aparcado. El detenido aseguró que la situación más humillante la sufrió en el propio cuartel de San Fernando, donde le obligaron a que se quitara la ropa y que permaneció durante horas en posición de cuclillas.

Estas actuaciones policiales homófobas no solo se han producido contra ciudadanos, sino también contra compañeros del cuerpo. Una policía, que es lesbiana, denunció que desde que se incorporó a la unidad motorizada empezó a sufrir una situación de acoso por parte de una serie de compañeros que no aceptaban su condición sexual. Esta situación la puso en conocimiento de su jefe, que en ningún momento la respaldó, al contrario, le advirtió que fuera con cuidado con los hechos que iba a denunciar. La policía ha identificado a los compañeros que más la molestaban y le dedicaban comentarios sexistas. Uno de ellos, además, protagonizó un incidente de violencia doméstica. Su pareja le denunció por amenazas e insultos. El caso no llegó a juicio porque la mujer decidió retirar la denuncia.

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