Como en los famosos saloons del Lejano Oeste, donde había que dejar las armas en la puerta del local, el restaurante Claxon requisó ayer los móviles de los clientes. Ocurrió solo dos horas -que a algunos se les hicieron muy largas- durante el primer encuentro sin tecnología digital celebrado en Palma. El letrero en la entrada ´Hoy no hay wifi´ daba la bienvenida a una veintena de asistentes, que al llegar tuvieron que depositar sus teléfonos u otros dispositivos electrónicos, apagados, en un baúl de madera con compartimentos y cerrado bajo llave, al que los impulsores de la iniciativa, Desintoxicación Digital, han bautizado como la "despensa móvil".

Si alguien tenía la necesidad de utilizar su smartphone, lo podía llevar en el bolsillo sin sonido, aunque con el compromiso de sacarlo solo en la terraza, no dentro del local. Si lo hacían, corrían el riesgo de quedar en evidencia ante todos los participantes, ya que estaba previsto que sonase el claxon de la motocicleta que hay en el restaurante.

Los organizadores, Melissa del Cerro y Miquel Lluís Mestre, no tenían más objetivo que "hacer comunidad, disfrutar charlando sin interrupciones de wasaps, ya que estamos tan metidos en este mundo digital que empieza a ser una necesidad desintoxicarse de vez en cuando". Del Cerro añade que "los más enganchados son quienes más se interesan por este nuevo tipo de oferta", por lo que esperan que dicha iniciativa tenga continuidad.

Ante la posibilidad de que la gente no supiese qué hacer sin un smartphone en la mano, hubo juegos de mesa, como el parchís y el dominó, y una manualidad consistente en unir con un hilo los diferentes clavos de un listón de madera. Estaban clavados de tal manera que el resultado daba el título del evento: ´Tech-free Afterwork´ (sin tecnología digital después del trabajo). La mayoría de los participantes se dedican a profesiones relacionadas con este ámbito y las dos horas en las que cambiaron "la conexión por la conversación" disfrutaron de la "experiencia de ir a tomar algo sin distracciones", como anunciaban en el blog donde promocionaron la iniciativa, organizada el mismo día (los jueves) en el que Claxon tiene una oferta Afterwork para cervezas, cócteles y copas. Los clientes de ayer pudieron dejar constancia de que estuvieron allí, sin móviles, haciéndose fotos con una Polaroid de hace 30 años y una cámara analógica que fue revelada allí mismo.

Desintoxicación Digital tiene en marcha otro evento similar, pero a lo grande. El último fin de semana de este mes organizan un retiro en un albergue de Alaró en el que tampoco permitirán los dispositivos tecnológicos. Como alternativa, habrá senderismo, talleres de cocina y creatividad, yoga, etc. Los participantes en el ´Tech-free Afterwork´ pudieron consultar los detalles a través de internet cuando recuperaron sus ansiados móviles.