El teniente de alcalde de Hacienda, Julio Martínez, justificó las cantidades que se destinan a las entidades financieras y a pagar las facturas atrasadas del consumo energético (52,8 millones y 9 millones, respectivamente) afirmando que "pagar a los bancos y la factura de la luz no es una cuestión ideológica", sino un imperativo legal ya que es obligación incluir las partidas suficientes para hacer frente al pago de suministros. Según Martínez, el equipo de gobierno no está en contra de prácticamente ninguna de las partidas de gastos planteadas por los grupos de la oposición. No obstante, el problema para no poder aceptarlas estriba en que no justifican de dónde van a sacar el dinero para su financiación. Hizo hincapié en que no es posible disminuir la partida destinada al suministro eléctrico, puesto que hay un informe en contra de la intervención municipal.

Asimismo, afirmó que aceptar las enmiendas de la oposición supondría prorrogar los prosupuestos, lo que impediría que se lleven a cabo acciones previstas en 2014 como la apertura de las instalaciones de Son Moix, o de las piscinas de Son Roca y San Jordi, la recuperación de Palma Habitada o la destinada a sufragar el servicio de bicipalma. Insistió en que "no es fácil presentar una alternativa a estos presupuestos por que las partidas están muy ajustadas e incluyen gastos con los que todos estamos de acuerdo".

Martínez explicó asimismo que los presupuestos carecen de una componente electoralista, pese a que el próximo año será un ejercicio preelectoral, ya que los 18 millones que podrán gastar más no se destinan a "repartirlos" entre las distintas áreas para que se inviertan en función de las peticiones de cada concejal, sino que se dedican al pago de facturas y gastos pendientes. "Eso lo podemos hacer porque el alcalde lo ha querido", manifestó.