Entre las grandes cifras de unos presupuestos de 383 millones de euros como los que Palma tendrá para el 2014, se esconden otras partidas más pequeñas que pasan desapercibidas. En algunos casos las cifras diminutas son más llamativas que las grandes, sobre todo en una época de predicada austeridad.

Durante las explicaciones que han dado esta semana los regidores del equipo de gobierno del PP, trascendió que una de las cantidades que crece sobremanera es la de las dietas de órganos de gobierno. Las dietas se pagan a políticos y funcionarios por la asistencia a reuniones o por la alimentación en viajes.

Desde hace muchos años -incluidos los tiempos en que UM formaba parte del equipo de gobierno-, la cifra presupuestada era de 6.514 euros. A partir del año que viene el gasto previsto asciende a 15.000 euros, es decir, un 130% más. La justificación que dio la regidora de Función Pública e Interior, Irene San Gil, fue tan simple como escueta: "Eso nos lo pasan así de alcaldía".

Y esos 15.000 euros son solo para los organismos rectores como la alcaldía, la junta de gobierno, el pleno municipal, las comisiones o la junta de portavoces. Si se suman las dietas de todo el Ayuntamiento de Palma, la cifra sube a más de 83.000 euros. Dado que en un año hay unos 250 días laborales, el dispendio sale a una media de 330 euros diarios en dietas de toda la corporación palmesana.

Uno de los gastos nuevos que incluyen las cuentas de Cort para el 2014 es de 6.000 euros en concepto de "mobiliario y equipamiento" para Participación Ciudadana. Se trata de una partida que hasta ahora no existía. Según la concejala del área, Esperanza Crespí, ese dinero se destinará "para comprar unas cortinas nuevas para el belén de Cort". Y 6.000 euros dan para muchos metros de tela de calidad. La edil popular no detalló si la cifra también serviría para otros menesteres municipales, más allá de la representación religiosa del nacimiento de Jesús en el pesebre.

Recorte a la investigación

Otras de las cuantías que no pasaron desapercibidas para la oposición fueron las de la concejalía de Cultura, que comanda Fernando Gilet. Por ejemplo, las ayudas que el Ayuntamiento facilitaba en forma de becas para la investigación cultural se reducen un 39%: de 9.000 a 5.500 euros. Estas subvenciones sirven para promover estudios sobre humanidades o cultura popular vinculados a Ciutat.

En el departamento de Gilet también mengua el dinero que se destinará a política lingüística. Ya era un concepto que se redujo en esta legislatura, pero de cara al próximo año el tijeretazo vuelve a ser drástico: un 50%. La partida pasa de tener 1.000 a 500 euros que servirán para la "adquisición de material vario".

El apartado de multas de tráfico a extranjeros contiene datos que, a juicio del regidor del PSOE, Andreu Alcover, no cuadran. El gasto que le conllevará a Cort contratar una empresa especializada en perseguir a los foráneos sancionados es de 125.000 euros. En cambio, lo que han presupuestado como ingresos para el año que viene es de solo 116.000 euros. ¿Las arcas municipales perderán dinero por perseguir a los infractores en sus países de origen? En principio no, ya que se trata de una estimación de ingresos a la baja. En 2012, el Ayuntamiento de Palma obtuvo 425.000 euros por las multas de tráfico a extranjeros.