Existen mentes capaces de aventurar el futuro la ciudad. Incluso sus desastres. Es el caso de Gabriel Alomar Esteve, quien recién terminada la carrera de arquitectura, quiso evitar que se rellenara una parte del foso de las murallas y que se construyeran viviendas militares en el Baluard del Príncep. Alomar intentó convencer al alcalde para que permutara los solares de esta zona histórica con otros de propiedad municipal para que el Ejército tuviera sus pisos. El capitán general vio con buenos ojos la propuesta, pero le remitió al jefe de Intendencia, responsable de estos asuntos. El oficial no consideró que un jovenzuelo fuera la persona adecuada para interferir en una cuestión de tanto calibre y le pidió que la gestión la efectuara el propio Ayuntamiento.

Alomar, en sus Memorias de un urbanista narra con una clarividencia envidiable el final de la historia y el futuro que ansía: "El Ayuntamiento decidió no intervenir por la curiosa razón de que ´no había que poner pegas´ a los planes del Ejército, como si unas viviendas para suboficiales fueran un asunto de alta estrategia. Así estaban las cosas en aquel tiempo. El final es que el disparate fue consumado. Hay que esperar que las generaciones futuras verán rectificado este entuerto con la demolición del edificio y de los otros contiguos y excavada la plaza hasta el nivel primitivo del foso, dejándose al descubierto los arcos del puente de la Porta des Camp, hoy enterrados, pero intactos".

La profecía necesitó más de 60 años para comenzar a cumplirse. En tiempos de Ramon Aguiló como alcalde de Palma (1979-1991) se empezó a negociar el derribo de los edificios militares. La operación culminó con Catalina Cirer sentada en el despacho de alcaldía (2003-2007). Tal y como anunció Gabriel Alomar, el puente que salvaba el foso en la Porta des Camp apareció prácticamente intacto. Ahora queda un último paso para que la dicha sea completa: que el proyecto de Elías Torres se ejecute, que el Baluard del Príncep sea otro magnífico espacio para el paseo y la contemplación del Mediterráneo y que los arcos del puente queden liberados de la absurda decisión militar.