Los restauradores del barrio de sa Gerreria consideran que la declaración municipal de Zona Acústicamente Contaminada (ZAC) podría "constituir una prevaricación", tal como recogen en las alegaciones presentadas ante el Ayuntamiento. El pleno municipal de julio aprobó por unanimidad "impulsar la zonificación por niveles de ruido de Palma" y "los planes de acción para determinar las medidas a adopar en cuanto a los ruidos producidos por aglomeraciones y en los grandes ejes viarios". Sin embargo, la única zona en la que se ha actuado es en sa Gerreria, por lo que los dueños afectados argumentan que se trata de "una medida injusta y discriminatoria a sabiendas de que se ha adoptado una decisión sabiendo que es injusta", como se puede leer textualmente en la alegación cuarta, enviada por la mayoría de propietarios, sobre el significado de prevaricación.

Añade que "no responde al planteamiento general con que deben actuar los responsables políticos, sino más bien con el único objetivo de centrarse en una zona concreta de la ciudad". Los restauradores de sa Gerreria recuerdan que "el mapa de ruido, que se aprobó el 27 de abril de 2009, obliga a una actuación conjunta y global, no particular y localista". Asimismo, "obliga a crear un modelo de ciudad en el que las medidas que se requieran tomar para disminuir los ruidos en las zonas donde se superen los niveles permitidos tienen que ser adoptadas en conjunto y no con aplicaciones parciales", tal como destacan.

La declaración de ZAC fue propuesta a finales de agosto, después de dicho pleno, por lo que "contraviniendo manifiestamente el acuerdo plenario, no se han impulsado los planes de acción [...] ni la zonificación por niveles de ruido, de tal manera que se contemple por igual a todos los ciudadanos, todos con iguales obligaciones y derechos", según alegan los afectados.

Por su parte, la asociación de restauración sa Gerreria-casco antiguo ha enviado a Cort otras tres alegaciones de contenido técnico sobre que las mediciones para determinar si hay exceso de decibelios en la zona no están bien realizadas.

La también llamada Zona de Protección Acústica Especial les obliga a cerrar los bares a las doce de la noche los martes para no perturbar el descanso de los vecinos con la Ruta Martiana.