La gerencia de Urbanismo celebrada ayer aprobó inicialmente la formalización de un convenio urbanístico de planeamiento y gestión para la reordenación de la manzana delimitada por las calles Tomás Rullán, Sant Leandre, Sant Ignasi y la Vía de Cintura. Se pretende racioanlizar el uso del suelo, alejar las edificaciones previstas de al Vía de Cintura y posibilitar un aparcamiento al aire libre presentado por la entidad promotora. El convenio incluye también la obligación por parte de la promotora de ejecutar un vial y dotarlo de servicios, así como la de realizar una zona verde en un solar vecino de propiedad municipal por un máximo de 150.000 euros.