Las apariencias engañan. Pese a que el presupuesto de Seguridad Ciudadana -área que engloba a la Policía Local y al cuerpo de Bomberos- es el único que crece el próximo año, el dinero que en realidad va a disponer para destinar a gasto corriente experimenta uno de los descensos más acusados, puesto que llega al 20 por ciento.

El concejal de Seguridad Ciudadana, Guillem Navarro, explicó que la subida del área se debe a los tres millones presupuestados en concepto de la anualidad correspondiente al pago del Parque de Bomberos, cifra que es aportada por el Govern balear, tal como se estipula en el acuerdo alcanzado con el fin de compensar en parte la no trasferencia de los 25 millones de la Ley de Capitalidad.

Si no se tienen en cuenta estos tres millones del Parque de bomberos el presupuesto del área suma 63,1 millones, lo que representa 2,5 millones menos (un 3,91 por ciento) que los consignados en el presente año. Policía dispondrá de 49,6 millones, mientras que el cuerpo de bomberos se tendrá que conformar con 13,4.

La práctica totalidad del dinero que se destina a la Policía Local se utiliza para pagar las nóminas del personal. En concreto 46 millones de los 49,6 están consignados en el capítulo uno, que experimenta una disminución de 800.000 euros en relación a la cifra incluida en este mismo apartado en 2012. Buena parte de este ahorro se debe a la disminución de las horas extraordinarias.

El apartado de inversiones, tanto por lo que respecta a la Policía como a los bomberos es inexistente mientras que el gasto corriente es de 4,1 millones, 3,6 millones correspondientes a la Policía y 515.000 euros al cuerpo de Bomberos.

Según Navarro, de los 3,6 millones de gasto corriente de la Policía Local, tres se destinan a pagar el servicio de la grúa, incluido en el presupuesto de su departamento. Por ello, en realidad la cifra del presupuesto no comprometida es de apenas 900.000 euros. Con esta cantidad se va a mantener en lo posible el edificio de Sant Ferran, así como el parque móvil de la Policía Local y poco más.

No se prevé aumento de plantilla ni en policía ni en bomberos y la nueva uniformidad no ha supuesto un gasto extra puesto que ha coincidido con el cambio de prendas previsto cada cuatro años.