El muro que separa el paseo del mar en el área de descanso situada frente al club militar del Coll den Rabassa continúa sin ser arreglado, pese a que lleva mucho tiempo en ese estado y es peligroso porque la zona es muy transitada. Las vallas que delimitan el espacio desprendido protegen en parte la zona, pero a veces los niños se cuelan y pueden caer por las rocas. Los habituales del paseo que une Ciutat Jardí con Cala Estància y otros barrios costeros critican la tardanza de Cort en reparar el muro.