Para que ses Fontanelles pueda ser un gran parque público de 330.000 metros cuadrados, el Consorcio de la Platja de Palma tendrá que pagar cerca de 60 millones de euros a los propietarios del antiguo humedal. La próxima semana deja de tener efecto el decreto ley del Govern por el cual se paralizaban de forma temporal las obras de construcción de un macrocentro comercial en este espacio libre situado junto al Aquarium de Palma. A partir de entonces, los promotores pueden entrar con las máquinas y empezar a trabajar, ya que tienen la licencia pertinente concedida durante la pasada legislatura.

Sin embargo, el socio local del citado proyecto de ses Fontanelles, Guillermo Alomar, afirmó ayer que prefiere "seguir negociando con el Consorcio y proteger ses Fontanelles", en referencia a que el organismo gestor de la Platja de Palma le ofreció "buscar otro solar que fuese bien para llevar a cabo la inversión" prevista en el antiguo humedal. A cambio, recalificarían los nuevos terrenos y pagarían la diferencia, explicó.

La alternativa

Alomar aceptó y ahora cuenta con una opción de compra de un solar de 72.000 metros cuadrados muy cerca de ses Fontanelles, pero sin los valores naturales de éste, por lo que en principio sería idóneo para construir el centro comercial. El primero tenía una extensión de 101.000 metros cuadrados.

En cuanto al precio que le debe pagar el Consorcio por los metros cuadrados que pierde debido al traslado, el promotor asegura que una tasación privada los valora en 104 millones de euros, aunque el organismo de la Platja de Palma encargó un estudio a la Universitat de les Illes Balears que estima que tendría que cobrar 58 millones más los gastos correspondientes.

Durante el coloquio celebrado el jueves en el Club DIARIO de MALLORCA se apuntó una cifra similar. "Ses Fontanelles nos va a costar de 50 millones para arriba", avanzó el director de Planificación Urbanística del Consorcio, Joseba Dañobeitia, a los asistentes.

Guillermo Alomar prefiere "un mal arreglo que un buen pleito", porque entiende que "la Platja de Palma necesita socios inversores que ayuden a desestacionalizar la zona y con el centro comercial se puede conseguir, porque detrás hay multicines y firmas como Inditex y H&M, por ejemplo", además de la posibilidad de crear hasta "2.000 trabajos", aseguró.

El socio local de la empresa de capital madrileño Riofisa pretende "mantener el acuerdo existente" con el Consorcio, aunque recordó que "si la solución finalmente no llega, se defenderán los derechos adquiridos" por los propietarios del antiguo humedal. A finales de agosto, la gerente del organismo gestor, Margarita Nájera, dijo que "está casi cerrado". Si se rompe lo pactado, los valores paisajísticos y la flora endémica que allí crece en peligro de extinción, el limonium barceloi, desaparecerán para dar paso a un centro comercial de más de 100.000 metros cuadrados.