El presidente de la Junta Local de Palma y diputado, José María Rodríguez, ha criticado hoy la gestión del gobierno de Aina Calvo y ha asegurado que, si gobierna en la próxima legislatura, comprará el estadio Lluis Sitjar y lo incorporará al Parc de Sa Riera y dará carpetazo al proyecto de Son Bordoy.

Rodríguez, que hoy ha comparecido en rueda de prensa, no ha querido adelantar los detalles de la propuesta del PP para el antiguo estadio porque, ha asegurado, lo hará el próximo día 2 de diciembre, cuando presente el programa electoral del PP de Palma.

Aún así, ha señalado que su objetivo es convertirlo en un espacio público, que se incorpore a la "falca verde" del Parc de Sa Riera con usos culturales y deportivos que doten a los barrios de Son Cotoner y Es Fortí de unas instalaciones con las que ahora no cuentan.

"Lo de la alcaldesa con el Lluís Sitjar es patológico", ha dicho Rodríguez, que le ha pedido a Calvo que respete a los ciudadanos que a los que gobierna, dialogue y no tome decisiones sin atender a lo que la gente quiere.

En el mismo sentido se ha pronunciado el portavoz municipal del PP, Julio Martínez, quien ha acusado a Calvo de "vender humo" y actuar de manera "caprichosa" porque, ha advertido, sus propuestas pueden acabar en los juzgados.

Respecto al proyecto de Son Bordoy, hoy precisamente se cerraba el plazo para la presentación de alegaciones al proyecto urbanístico, por lo que el propio Rodríguez, junto con la concejala Lourdes Bosch y el portavoz municipal del PP, Julio Martínez, han aprovechado para presentar las de su partido.

Los "populares" han denunciado que se trata de un proyecto "ambicioso" no para los intereses de la ciudad sino para los de alguien cuyo nombre el Ayuntamiento "no ha querido facilitar" y ellos han optado por denominar "señor X".

"Calvo ha asistido como una espectadora más a este pelotazo y no ha ejercicio las medidas que tiene a su alcance desde la Alcaldía para defender a la ciudad", ha criticado Rodríguez, quien ha pedido al Govern que deje sin efecto el acuerdo de aprobación inicial del proyecto y subsane las deficiencias que en él existen.

Bosch ha enumerado algunas de estas deficiencias, que han sido recogidas por los "populares" en las alegaciones que han presentado hoy, como la multiplicación de la población de El Molinar por tres y la ausencia de listado de los propietarios de los últimos cinco años en la zona al que obliga la ley.

Asimismo, el PP ha advertido de que si el proyecto va adelante 2.250 personas no tendrán manera de salir ni entrar a Son Bordoy porque los accesos son inviables; la ciudad perderá un solar de 20.000 metros cuadrados y en materia de enseñanza se cumplirán los mínimos establecidos por ley.