"¡Está vivo, está vivo!", exclamaron ayer con sorpresa los niños al ver patalear a un cangrejo en uno de los puestos de una pescadería del Mercat de l´Olivar. Los alumnos del Colegio Público Costa i Llobera participaron ayer activamente en una sesión donde se les enseñaba a comer de manera saludable y a conocer qué es un mercado.

El director general de Salud del Ayuntamiento de Palma, Josep Claverol, juntamente con el gerente de Mercapalma, Juan Dueñas, organizaron la visita guiada a los distintos puestos, enmarca dentro del proyecto L´escola al Mercat.

La primera toma de contacto fue con una carnicería. Aunque los puestos de fruta y verduras centraron la atención. "Me gustaría probar esto. No lo he tomado nunca", señaló Clara mientras señalaba, curiosa, una papaya.

Una vez que el frutero tuvo la idea de comenzar a repartir frutas, los alumnos se desinhibieron por completo. Comieron plátanos al tiempo que imitaban con gestos a los chimpancés. Las manzanas y las naranjas lograron una gran aceptación. Otros, en cambio, se desmarcaban y optaban por cosas insólitas. "Lo que más me gusta son las escaleras mecánicas", apuntó un alumno.

Uno de los puntos del mercado más esperados por los alumnos fue la visita a la pescadería. La mayoría reconocía comer pescado, aunque no sabía identificar cuál. Pese a las recomendaciones saludables, otra alumna se seguía decantando por comer hamburguesas.

La comitiva de niños deambulando entre los puestos despertó la hilaridad. Una pescadera engatusó a los pequeños señalando a una de sus piezas. "Mira, esta es Dori de Buscando a Nemo", indicó. La ocurrencia sirvió para captar la atención de los alumnos durante un tiempo. Aunque los cangrejos y las langostas centraron la atención de los pequeños.

Durante su periplo por el mercado, los alumnos se dieron de bruces con la tentación: un puesto de chuches. Los niños se abalanzaron sobre el mostrador para elegir su favorita. La monitora les conminó a seguir con el recorrido por los puestos con alimentos recomendados.

Desayuno saludable

Un desayuno saludable, a cargo de miembros de la Escuela de Hostelería de la UIB, sirvió de colofón a la visita de los alumnos. Con zumos de frutas también fueron obsequiadas todas las personas que se acercaron ayer por el Mercat de l´Olivar.

Esta actividad alcanzará durante el presente curso a 900 alumnos con edades comprendidas entre los ocho y 12 años. El proyecto L´escola al mercat cuenta con el apoyo de la Concejalía de Salud del Ayuntamiento de Palma, diversas consellerias —Salud y Consumo, Educación y Cultura, Presidencia; Comercio, Industria y Energía—, la Cámara de Comercio, el Instituto de Innovación Empresarial, y Mercapalma.