Suscita cierta alarma vecinal. Pero las obras continúan. Sin pausa y, quizás con algo de prisa. El nuevo centro de transeúntes o servicio de acogida y promoción socio laboral, como le denomina el Ayuntamiento, prevé estar listo el próximo mes de febrero.

Se levanta junto al Palacio de Congresos, su ubicación original. Hoy eclipsada por el mastondonte de hormigón. Pasa, por ello, desapercibido entre el vecindario. Son muchos los que dicen desconocer el proyecto. E, incluso, se sorprenden. ¿Hombres de negocios y conferenciantes, junto a este tipo de instalaciones?. "La verdad, a mí no me cuadra", responden.

Su impopularidad es aplastante. Pero hay quien lo observa desde otra perspectiva. "Puede que así los políticos abran los ojos y sean conscientes de la realidad", afirma Juan González, padre de un alumno del colegio El Temple, anexo al solar. Él es una de las pocas voces discordantes. El resto considera desafortunada e inadecuada la ubicación. Juan defiende este tipo de centros y dice no tener miedo de sus repercusiones. "Son personas que ha generado la misma sociedad. A mí no me molesta. No hay que excluirlos sino rehabilitarlos", afirma.

La mayoría, sin embargo, no comulga con sus tesis. "No me parece bien, está lleno de niños. Que busquen otro sitio", coinciden muchas madres a las puertas de la escuela. "No nos hace gracia", añade Alicia Ramon. Temen ataques de indigentes y denuncian la suciedad que ello conlleva. Lo cierto es que el colegio no ha salido muy bien parado de la reurbanización. Para muchos padres, todo son inconvenientes; les han quitado patio y el caos circulatorio con el que tienen que luchar a diario, pone en peligro la seguridad de los más pequeños.

Pero ya no hay marcha atrás. En estos momentos la estructura del edificio, que consta de cuatro plantas y sótano, está prácticamente terminada. Tan sólo resta hormigonar la última de ellas, informan fuentes del Consistorio. A lo largo de este mes se iniciará el cerramiento del edificio y posteriormente se hará la dotación de servicios, prosiguen las mismas fuentes. Las obras cuentan con un presupuesto de 1,4 millones de euros y han sido financiadas a través del Plan E. Precisamente por ello, y ante el previsible incumplimiento de los plazos, el Consistorio tuvo que solicitar al Gobierno central una ampliación de periodo del ejecución de las obras. Debían concluir este año pero lo harán finalmente a principios de 2011.

Toda vez entre en funcionamiento, cerrará sus puertas el centro provisional de El Molinar, que tantas críticas levantó en su día. Los usuarios, que ya fueron derivados del casal del centro, pasarán así a ocupar las nuevas dependencias. Tendrá 43 plazas y dará cobijo a aquellas personas que, por diversas circunstancias, necesiten cubrir las necesidades básicas.

Según explicaron desde Cort, sus destinatarios son hombres y mujeres sin hijos, con edades comprendidas entre los 18 y 65 años en situación de dificultad o riesgo de exclusión, y también aquellas personas que se hayan visto despojadas de sus hogares por motivos de emergencia; el incendio de sus casas, derribos, desahucios... A lo largo de su estancia temporal pueden optar a los servicios de un trabajador social y de técnicos, quienes les proporcionarán asesoramiento para su reinserción en la vida laboral. Para ello, podrán asistir, igualmente, a los talleres para mejorar las habilidades sociales y prepararse para un empleo.