A punto de cumplir los 30 años residiendo en la zona de Ses Veles, en Foners, Cristina Bartolomé guarda una absoluto cariño por la barriada donde ha vivido toda su vida.

-¿Cómo valora la evolución que ha vivido su barrio?

-Es una zona que cada vez va a mejor: se solucionaron los problemas con los semáforos; reformaron el mercado, construyeron el parque; ahora están levantando un Casal de Barri...

-¿Pero todavía quedarán problemas por resolver?

-Tenemos un serio problema de falta de aparcamiento. Además, alrededor del parque dejan muchos coches abandonados que tardan mucho en ser retirados. Seguro que si esto fuera zona ORA no tardarían tanto.

-¿Ha mejorado mucho su calidad de vida con el parque

-El parque da mucha alegría. Es un punto de encuentro. Tiene mucho verde y está muy bien cuidado. Ahora incluso está mejor, porque han reformado la zona infantil para niños. Aunque tardaron mucho en poner una papelera para los excrementos de perro. En Palma todavía hay pocas -en el Parc de la Mar casi no hay-. Así a los dueños les da más pereza cargar con bolsas y recoger las deposiciones.

-¿Y no es también un punto para posibles conflictos?

-No, es muy tranquilo. Aunque tengo un Bull Terrier enano y cuando lo paseo por allí todavía hay gente que lo asocia con un perro asesino. Una vez un policía me hizo salir del parque por estar cerca de la zona infantil. ¿Cómo no lo iba a estar, si la papelera para excrementos está al lado? No lo entiendo: hay perros más pequeños que son peligrosos de verdad y la gente los lleva sueltos; en cambio la mía va atada y es un problema.