La Empresa Municipal de Aguas y Alcantarillado (Emaya) eliminará a partir de mañana los chicles que hay pegados en el suelo de la calle Sindicat. Para ello, utilizará un aparato especial que funciona con agua a presión a 200 grados de temperatura, además de un producto que "desintegra" los chicles.

La vía comercial será la primera de las peatonales que no tendrá chicles pegados en el suelo, aunque si el nuevo sistema funciona, Emaya quiere utilizarlo en otras calles del centro de Palma.