En la esquina entre la avenida Alexandre Rosselló y la calle Sindicato se encuentra un edificio que es obra del arquitecto Gaspar Bennàzar y data de 1912, fecha en la que fue inaugurado y en cuyos bajos estuvo abierto durante años el bar Triquet. Desde esta semana el mirador de la fachada ha sido tomado por unos grandes andamios para proseguir con la reforma, que empezó hace unos dos años con la consolidación de la estructura, la torre superior, las cubiertas y las instalaciones básicas, como la electricidad o las tuberías de agua.

El grupo de arquitectos CMV, formado por Andreu Crespí, Helena Montes y Pep Vich, ha sido el encargado de redactar el proyecto. Los aparejadores son M2 Arquitectura Técnica y la empresa de rehabilitación es Restaurotec.

Ahora ha comenzado el trabajo de investigación ya que deben retirarse cada una de las piezas metálicas y de madera del mirador para confeccionar moldes especiales con los que se crearán piezas nuevas o se recobrarán las existentes. Se trata de una tarea artesanal para recuperar el hierro forjado y la madera decorativa de estilo modernista, que caracteriza la parte externa del edificio en general y del mirador en particular.

El arquitecto Pep Vich calcula que este estudio durará unos seis meses. De manera paralela hay que reconstruir los ocho balcones de este inmueble, de los que cuatro se encuentran en la calle Sindicat y el resto en avenidas. Habrá que limpiar la piedra y el revestimiento de los cinco tipos diferentes de balcones y conseguir las distintas plantillas de las que están compuestas las persianas además de tratar la piedra y su revestimiento.

Las obras de la recuperación y mejora de la estética exterior se prolongarán durante dos años. Pasado este tiempo se podrá ver el color beige claro original del mortero de cal y piedra que compone la fachada de 1.000 metros de superficie de este edificio que fue declarado Monumento Artístico Nacional en 1990. El inmueble tiene 14 propietarios de doce pisos distribuidos en cuatro plantas, de los que ocho dan a Sindicato y cuatro a las avenidas. El coste total de todas las obras asciende a 1.400.000 euros de los que 1.000.000 corresponden a la fachada.

La torre de la terraza y su cúpula superior es otro de los elementos que destaca en este conjunto arquitectónico que representa el modernismo mozárabe. También se ha recuperado y sobresalen sus escamas de placas de cinc y su veleta. Esta imponente edificación tiene una altura de 15 metros y 600 de superficie total. En los cristales de las ventanas del mirador cuelga todavía un cartel del Bloc per Mallorca, ya que en uno de los pisos se encuentra la sede de EU-Els Verds.

Pep Vich asegura que ha empezado la labor más costosa por su procedimiento artesanal ya que el reforzamiento de la estructura general se puede decir que casi ha finalizado. El gran andamio colocado dejará vía libre a los peatones.