La preservación del edificio de Gesa, obra del arquitecto Josep Ferragut, fue solicitada en noviembre de 2004 por el colegio de Arquitectos de Balears. Su junta directiva pidió al organismo competente, en este caso el Consell de Mallorca, que preservara el edificio con la figura legal prevista en la ley de patrimonio que considerara más oportuno. Los técnicos del Consell emitieron inicialmente un informe en el que proponían la declaración del inmueble como Bien de Interés General, una figura que, de haberse aprobado, hubiera supuesto incluir un radio de protección visual del inmueble. En este caso habría puesto en peligro la construcción del palacio de congresos en un solar cercano.