La Empresa Municipal d´Aigües i Clavegueram (Emaya) ha solicitado autorización a la conselleria de Medio Ambiente para verter las aguas depuradas generadas por la planta de Sant Jordi al mar a través de un nuevo emisario terrestre y marino que se construiría en la bahía de Palma.

Esta autorización constituye el paso previo para solicitar al ministerio de Medio Ambiente la financiación de la construcción del nuevo emisario, considerado como aliviadero de emergencia.

En estos momentos el agua residual depurada que no se utiliza para el regadío se vierte al mar a través del emisario submarino situado frente la desembocadura del torrente Gros, que recoge también el excedente del agua tratada en la planta del Coll den Rabassa. Este proyecto tiene un coste de ocho millones de euros.

Asimismo, la junta de gobierno aprobó la remisión al Ministerio para su financiación de otro proyecto, valorado en cuatro millones, que utilizaría el gas generado por la digestión anaeróbica de los fangos para su conversión en energía eléctrica.