Las asociaciones de vecinos de Can Pastilla y del Coll d´en Rabassa exigen medidas de mayor calado que la insonorización para reducir las molestias de los ruidos en el aeropuerto de Son Sant Joan y critican el retraso en la elaboración de la nueva huella acústica por parte de Aeropuertos Españoles y Navegación Aérea (Aena).

Este documento debería haberse confeccionado el pasado mes de agosto según una resolución publicada en 2004 por el ministerio de Medio Ambiente para la declaración de impacto ambiental del proyecto de ampliación del aeropuerto.

El portavoz de la Asociación de Vecinos del el Coll d´en Rabassa, Toni Martorell, afirma que Aena "está incumpliendo los plazos" establecidos por el Gobierno para la realización de este documento, en el que se delimitan las zonas afectadas por el ruido de los aviones (actualmente se incluye este barrio, así como Can Pastilla y Casa Blanca). Está previsto que en los próximos días el ministerio de Medio Ambiente informe sobre una propuesta de Aena que amplía el área de protección acústica y que incluye la zona de Sant Jordi.

Martorell aboga por acciones de mayor calado que la insonorización, ya que, si bien este sistema puede paliar los ruidos en el interior de los pisos, las molestias son perceptibles también en la calle. Según Grimalt, la asociación estudiará la posibilidad de llevar a cabo cualquier "medidas de presión" en caso de que continúe el retraso en la elaboración de la huella acústica.

La presidenta de la Asociación de Vecinos de Can Pastilla, Maria Pujals, subraya que el Gobierno "no sabe ni cuándo se hará la huella acústica" porque no tiene ninguna "previsión" acerca de este documento.

Emprender otras medidas

Pujals señala que la mayoría de los vecinos de esta barriada ya han acometido obras en sus casas para reducir las molestias de los ruidos, por lo que urge en menor medida la insonorización y alerta de que se utilice este sistema para "tapar la boca" a los ciudadanos. La representante vecinal considera necesario que emprendan "otras medidas" como la instalación de barreras acústicas junto a la pista norte del aeropuerto, el cambio de itinerario de los aviones a su despegue o la realización de mayores controles de sonido sobre estos.

La presidenta de la Asociación de Vecinos de Sant Jordi, Nuria Velarde, ha mostrado su satisfacción por la inclusión de este barrio en la nueva delimitación de la zona afectada por los ruidos, aunque señala que se mantienen "escépticos" porque únicamente se trata de una propuesta pendiente de aprobación.

El representante vecinal de Casa Blanca, Gabriel Juan Comas, considera, en cambio, suficiente la insonorización, pero lamenta "que nadie haga nada" para aplicarla.