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Barrios I Sa Calatrava

Sa Calatrava. El patrimonio histórico define un barrio delimitado por murallas

En sa Calatrava hay una alta concentración de iglesias, conventos, museos y grandes casas

guillermo soler

Cuando las huestes de Jaume I ocuparon Palma, lo que es hoy el barrio de sa Calatrava estaba dominado por huertos. Una acequia llevaba agua hasta el palacio árabe de La Almudaina. En esa parte extrema de Medina Mayurca unos terrenos fueron donados a los caballeros de Calatrava por el conde Nuño Sanç, allá por 1234, cinco años después de la conquista cristiana de la isla.

Los restos romanos, árabes y cristianos siguen aún emergiendo cuando se hacen obras en sa Calatrava. Un barrio que guarda entre sus tesoros arquitectónicos unos antiguos baños árabes que pudieron ser construidos entre los siglos XI y XII, y que algunos historiadores atribuyeron su proyecto a la importante colonia judía allí asentada. Sobre los restos de una mezquita en 1256 se inicia la construcción del monasterio de Santa Clara.

Hacia 1976, la droga comienza a hacer mella en en barrio de sa Calatrava. La inoperancia del Gobierno Civil y del Ayuntamiento, ya que tanto las policías gubernativas como la municipal se ven incapaces de atajar el problema, hace que los vecinos salgan a la calle. Ésta audacia hace que los traficantes de la zona se vayan a otra parte. Después llega la restauración de una serie de casas convertidas en viviendas de protección oficial que paran la salida de residentes a otras zonas.

La construcción del Parc de La Mar dotó al barrio de sa Calatrava de un espacio infantil. Hasta esta pasada edición -en que el evento se trasladó a Ciutat Jardí-, y durante muchas noches de Sant Joan, sus vecinos acogieron a riadas de ciudadanos de otros barrios que no se querían perder las fantasmagóricas actuaciones del grupo de La Iguana, en donde el ruido de los tambores y la cohetería dominaban la noche.

Este barrio tan carismático, aunque su patrón es Sant Cristòfol, tuvo como vecino a otro santo, el jesuita Alonso Rodríguez, que fue portero del colegio de Monti-sion.

Los turistas suelen limitarse a cruzar este barrio o recorrer el lienzo de muralla que le corresponde. En cambio, sí se les ve entre Santa Clara y La Portella. Los baños árabes, el Museo de Mallorca -palacio conocido como Ca de la Gran Cristiana-, Ca la Torre -sede del Colegio de Arquitectos- y una serie de linajudas casas, como Can Formiguera, cuya balconada de hierro adquirió el Archiduc, son visita obligada para los turistas. En cuanto a industrias de tenería, alfombras y otras que tuvo sa Calatrava, no quedan ni los cimientos.

Los vecinos del barrio, divididos en las dos asociaciones existentes, aspiran a que la desaparición de las viviendas militares, aun emergentes en el baluarte del Príncep, dejen paso a un parque, salvo sorpresas municipales de última hora.

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