El ayuntamiento de Palma ha registrado 216 denuncias en un mes por incumplir la nueva Ordenanza de Limpieza, Desechos y Residuos Sólidos Urbanos que entró en vigor el 3 de junio.

La mayoría de estas denuncias se interponen por depositar la basura fuera de los contenedores y tirar escombros de las obras en lugares no indicados para este fin. La Policía Local y los 21 controladores medioambientales que hay en la ciudad en la actualidad son los encargados de levantar estas actas.

En el caso de la nueva normativa sobre inserción de animales de compañía en la sociedad urbana, que entró en vigor el pasado 24 de abril, la concejalía de Sanidad y Consumo ha recibido más de 250 denuncias por infracciones. La mayoría se relacionan con defecaciones de las mascotas en la vía pública y llevar animales sin sujeción.

Multas

Según fuentes de la Empresa Municipal de Aigües i Clavegueram (Emaya), se estima que entre el 75% y el 80% de las denuncias terminarán como sanción. Las infracciones leves pueden suponer una multa de 30 a 300 euros y las graves van de 301 a 900 euros.

Desde el momento en que el ciudadano recibe la notificación de la denuncia, junto a la sanción máxima que se le puede imponer, tiene un plazo de quince días para formular alegaciones.

Una vez resuelta la alegación, se propone una posible sanción que se vuelve a comunicar al sancionado ya que tiene la posibilidad de alegar en quince días. El plazo máximo que puede transcurrir desde que se abre el expediente hasta que se resuelve definitivamente es de seis meses.

La nueva ordenanza de limpieza cambia parte de las infracciones que antes se consideraban graves y pasan a ser leves. Entre ellas destacan la prohibición de arrojar a las vías y espacios libres públicos todo tipo de desperdicios.

También se considera leve escupir, defecar u orinar y depositar o estacionar en las aceras, arcenes o calzadas cualquier tipo de objetos o materiales que obstaculicen o impidan la normal prestación del servicio de limpieza viaria.

Entre las infracciones graves se incluyen el vertido de desechos o residuos en los contenedores sin observar las condiciones para su utilización. El abandono de cualquier tipo de residuos procedentes de obras en los espacios libres públicos también se considera grave.

En el caso de la ordenanza de animales, se prohíbe depositar los excrementos de la mascota y dar de comer a los animales en las zonas públicas. Está prohibido llevar a los perros catalogados como peligrosos sin bozal.