Artilugios XXI

M. Dolores Vázquez-Rovira.

Considero como tales a los que hoy día en el primer cuarto de este siglo nos ayudan -o no- a regodearnos en el placer y a veces obligación para estar en armonía y «a tiempo» con los demás y la vida del día a día de muchos o todos los días.

Por ejemplo: mando a distancia, pila, batería, enchufe eléctrico, cable, aire acondicionado, motor, microondas, teléfono, cámara de fotos, teclado portátil, impresora, ordenador, semáforo, correo, guasap. Y muchas cosas de las que unas soy «usuario» y otras no porque no me gustan o no las necesito.

Atrapan bastante, eso sí.

La semana pasada mi Acer ordenador se inflamó sin virus ni bacteria alguna. Dejó de funcionar. Y la princesa Leonor en lista de espera para mis comentarios. La guerra en Israel para poder decir que no entiendo nada. El tiempo con nubes, ventoso, al sol.

No poder leer la prensa por la mañana me importa poco pues compro el Diario en Santa Ana papelería estando en calle Andrea Doria. Las compras alimentarias no se resienten por incompatibilidad de mi persona hacia trabajar «on line» o como se llame.

En fin... alejada de fotografías, cartas, mensajes, noticias, etc, la radio me acerca a muchas cosas imposibles hasta que hoy supe por Ordenadores Gonzalo en la misma calla de Andrea Doria que la batería de mi artilugio estuvo a punto de explotar.

Pero no pasó, llegué a tiempo y sana y salva me enfrento de nuevo y día a día al de hoy.