Como toda ya está dicho 

no sé qué puedo escribir

 sólo implorar a los «dioses» 

un pie nuevo para ti.

Te regalaría el mío

 pero le pisó un caballo

 y quedó muy maltrecho

 pese a unos pocos cuidados.

Si anestesiado haces «roscos» 

lo que serás ya curado

no me aventuro a decirlo

pues te pondrás colorado.

Son muchos catorce en París 

ocho más y lo que queda

sin depender ya de ti

sí de medicina interna.

Y a pensar en lo mejor

cosa que tu siempre haces

para verte en Wimbledon 

o en Manacor donde «paces».

¡Suerte!