Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

El beso no es #elbeso

Tonina Fullana Rafael. Algaida.

El beso, una obra de Gustav Klimt ¿Cuánta gente debe tener una fotografía de la obra, y sin embargo, no sabe nada sobre ella? El auge de las nuevas tecnologías y el social media han llevado a la popularización de uno de los símbolos más distintivos del siglo XXI, el selfie. Y es que, ¿quién no se ha tomado un selfie alguna vez? La moda de hacerse fotos hasta en los lugares más inhóspitos, ha provocado que en algunas capitales como Viena se hayan lanzado campañas publicitarias para que los visitantes no se saquen selfies como toma de conciencia. Bajo el claim «Vea Viena, no #Viena, disfrute la ciudad más allá de sus fotos», quisieron lograr una reflexión sobre la importancia que se encuentra más allá del símbolo fotográfico, es decir, disfrutar a través de la contemplación y la admiración de las obras de arte. Una meditación necesaria e impactante, que pretende encontrar el equilibrio entre la comunicación digital y el arte, y sobre todo, hallar el valor real de nuestros actos. Reclama y nos recuerda vivir a través de nuestros propios ojos, una actividad que desafortunadamente, va en decadencia.

Para continuar leyendo, suscríbete al acceso de contenidos web

¿Ya eres suscriptor? Inicia sesión aquí

Y para los que quieren más, nuestras otras opciones de suscripción

Compartir el artículo

stats