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Hola, Paco

¿Cómo estás? Me permito escribirte para intentar comprenderte a ti y a tu querida iglesia. En este mundo suceden cosas que a simple vista no se comprenden, por ejemplo:

Ve a cualquier hospital y verás niños de pocos años con cáncer y no han pecado todavía.

Ve por cualquier calle en invierno por la noche y verás indigentes durmiendo en la calle con cartones. ¿No se pueden tener abiertas algunas de vuestras propiedades para que puedan entrar por la noche a dormir? Si os roban algo no os preocupéis, lo vuestro es de los pobres. ¿Para qué queréis todas las propiedades que os habéis agenciado? Jesús predicando la pobreza y vosotros la riqueza. ¿Quién se equivoca?

En los planos que dan a los turistas constan cuarenta propiedades vuestras dentro de murallas. ¿Cuántas tenéis? ¿De cuántas pagáis la luz, IVA, el agua, etc.? ¿Qué siente la Iglesia cuando salen en la pantalla del televisor estos millones de pobres con niños muriendo de hambre o de alguna enfermedad curable con una vacuna que costaría céntimos? ¿No se te revuelven las tripas? ¿Por qué escondéis a los pederastas que tenéis en la Iglesia? ¿Qué sentiríais si violaran a vuestros hijos? Si bajase Jesús a mí me enviaría al infierno, pero el Vaticano lo arrasaría.

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