Opinión | Tribuna
¿Estamos preparados para utilizar correctamente la IA?
THE HEALTHCARE WE DESERVE

Julián Isla, uno de los referentes españoles en inteligencia artificial aplicada a la medicina, en Son Espases. / HUSE
En el artículo anterior defendíamos que la excelencia de un sistema sanitario depende de la calidad de las decisiones que es capaz de construir. La siguiente pregunta surge de forma natural: ¿estamos preparados para incorporar la inteligencia artificial (IA) de una forma responsable, segura y realmente útil para las personas?
Probablemente estemos viviendo la mayor revolución tecnológica de la medicina moderna. Sin embargo, el verdadero cambio no será tecnológico. Será la forma en que compartiremos el conocimiento médico. Precisamente por eso, el mayor error sería utilizar la IA con frivolidad.
Durante años convivimos con el llamado «Doctor Google». Hoy corremos el riesgo de crear un nuevo fenómeno: el «Doctor IA». La diferencia es fundamental. Un buscador ofrecía muchas respuestas; una IA suele ofrecer una sola, bien argumentada y aparentemente convincente. Pero convincente no significa necesariamente correcta: si la información no está contrastada o la pregunta no está bien planteada, también puede equivocarse. El verdadero riesgo aparece cuando dejamos de pensar porque la IA ya ha respondido.
La IA sólo será útil cuando se incorpore a la práctica clínica con el mismo rigor científico que exigimos a cualquier innovación médica: evidencia contrastada, supervisión profesional y un único objetivo, mejorar la seguridad del paciente.
La IA no aportará simplemente más información. Ayudará a fundamentar mejor las decisiones clínicas, integrando en segundos un volumen de conocimiento imposible de manejar por una sola persona y poniéndolo al servicio de cada paciente.
Pensemos en un paciente con un tratamiento oncológico complejo que, durante unas vacaciones, presenta una complicación lejos de su hospital. Buscar una respuesta inmediata en una IA puede parecer una solución. Pero el objetivo no debe ser crear un nuevo médico digital, sino integrar la IA en el propio sistema sanitario para que el mejor conocimiento disponible llegue al paciente, con independencia del lugar donde se encuentre.
Integrarla exigirá reorganizar la información clínica, preservando la privacidad de los datos y evitando una sobrecarga innecesaria para los profesionales. Lo importante no será acumular más información, sino hacer llegar el conocimiento adecuado a la persona adecuada en el momento oportuno.
La mayor aportación de la IA será convertir el mejor conocimiento disponible en una herramienta permanente de seguridad para cada decisión clínica. Muchas complicaciones evitables no se producen por falta de conocimientos, sino por las limitaciones inevitables del trabajo humano. Una alergia olvidada, una interacción farmacológica inadvertida o una dosis incorrecta pueden cambiar la evolución de un paciente. La IA permitirá detectar muchos de esos riesgos antes de que alcancen al paciente, reforzando el criterio del profesional sin reemplazarlo.
El futuro no consistirá en que los médicos sepan más. Consistirá en que ningún médico vuelva a estar solo frente al conocimiento y en que, gracias a ello, ningún paciente vea limitada la calidad de su atención por el lugar donde enferma.
La IA podrá interpretar, recomendar y advertir. La responsabilidad de las decisiones seguirá siendo humana.
¿Estamos preparados? Sólo lo estaremos cuando entendamos que la inteligencia artificial no viene a sustituir el juicio del médico, sino a reforzarlo con el mejor conocimiento disponible y ponerlo al servicio de todos los pacientes. La medicina no perderá su esencia; seguirá siendo profundamente humana. Lo que cambiará será nuestra capacidad para que cada médico y cada paciente dispongan, en el momento preciso, del mejor conocimiento posible. Sólo entonces la inteligencia artificial dejará de ser una innovación tecnológica para convertirse en un auténtico progreso para la medicina.
- Rels B detiene dos veces su concierto en Mallorca por las alertas del público
- Denunciado por instalar una grúa ilegal para bajar una embarcación en Cala Egos
- Sóller planta cara al Consell por la carretera del Desvío: el concejal de Movilidad denuncia promesas incumplidas y trabas a las mejoras
- Ofensiva de los vecinos de Palma contra los minimarkets que venden alcohol de madrugada: piden que cierren a las 21.30
- Rels B, el hijo que vuelve a casa antes de ser predilecto
- Detenido un chófer de transporte discrecional por pegar a otro en el aeropuerto de Palma
- Costitx elige a Joan Munar como alcalde, el tercero en casi 50 años
- Un patinete con dos personas se estrella contra un coche de la Policía Local en sa Vileta, en Palma
