Opinión
Cuando el cielo manda
La filosofía islandesa de ‘þetta reddast’ emerge como una respuesta práctica ante la creciente influencia del clima en la vida moderna, evidenciada por el eclipse

El eclipse visto desde Islandia / EFE
Una coincidencia única en la historia ha hecho que el eclipse total que ha causado tanta expectación en España también haya extendido su rayo de oscuridad a la lejana Islandia, tierra de hielo y fuego y no el horno a cielo abierto en el que se ha convertido este verano la península. La respuesta de las instituciones ha sido idéntica, llamando a la prevención en las carreteras que amenazaban con colapso y al cuidado de la vista. Y siendo tan distintas las latitudes, nos ha hermanado el riesgo de unas nubes bajas que podían arruinar la visión del histórico episodio (en Islandia finalmente llovió). Nunca antes fueron tan consultadas y escuchadas las predicciones de los meteorólogos, convertidos en gurús en un mundo lleno de incertidumbres. Los medios dedicamos más espacio a dar las claves de los fenómenos ambientales, desde la temperatura cada vez más extrema hasta amagos de reventones térmicos y lluvias.
El eclipse ha sido otra excepcionalidad de esas que nos llevan a reorganizar la jornada: planear el teletrabajo, adelantar la salida, calcular la hora de sumarnos a la carretera. Aunque hemos acabado mirando al cielo para ver el sol negro, cada vez son más las decisiones que dependen de una previsión meteorológica. Dónde iremos de vacaciones -¿demasiado calor?, ¿riesgo de tifones?-, qué haremos en nuestro tiempo libre, cómo sobrevive la economía que vive del turismo. Las terrazas que cierran por calor húmedo, los festivales cuya entrada nos hace temer la asfixia y los cines frescos que se abarrotan en agosto.
La coincidencia astral que nos unió a Islandia bajo un mismo cielo oscuro me hace pensar en cómo tendemos a sus hábitos de vida. Los nórdicos viven pendientes de las previsiones, entre ventiscas y nevadas que cierran carreteras y paralizan actividades durante parte del año. Han aprendido a convivir con el imprevisto. Tienen incluso una expresión, þetta reddast, que viene a decir: haz lo que puedas, que de algún modo todo se arreglará.
Una filosofía práctica, flexible y poco dramática para tiempos en los que el cielo manda cada vez más. Son malos tiempos para la baja tolerancia a la frustración.
Suscríbete para seguir leyendo
- Alquila un coche para ir a la UIB y acaba destrozado por el temporal: «Lo tenía a todo riesgo, pero los del rent a car me dicen que no me lo van a cubrir»
- Detienen en Cataluña al líder de la estafa de Lujo Casa que llevaba nueve meses fugado
- La Policía Local de Palma localiza a una mujer que había perdido una bolsa con 2.800 euros
- Un informe del CNI desclasificado ayer por el Gobierno alerta del crecimiento de la ruta migratoria argelina hacia Baleares, la más importante en 2026
- Una conductora encontró el cuerpo de la fallecida en Felanitx al ver su brazo asomar fuera del agua
- Una mujer fallece ahogada en plena calle inundada por la tormenta en Felanitx
- Laura Gost: 'Es complicado salir indemne cuando le pides a tu padre que muera para que puedas tener un hijo
- El restaurante Ca'n Nofre celebra su 70 aniversario la Nit de l'Art de Palma
