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Opinión | Desde el siglo XX

La Guardia Civil se suma a la manifestación del domingo

Los astros se alinean para lograr que el domingo las calles de Palma se llenen de ciudadanos(as) diciendo que basta ya, que no les arrebaten Mallorca

La Guardia Civil se suma a la manifestación del domingo

La Guardia Civil se suma a la manifestación del domingo

Valdría la pena conocer el nombre del mentecato que dio la orden a la Guardia Civil de conducir esposadas ante el juez a las chicas de Santa Maria que pintarrajearon las oficinas de varias inmobiliarias. También el del que malgastó el tiempo elaborando un informe de más de un centenar de páginas sobre la actuación de las muchachas, después de un mes de arduas investigaciones, para concluir que nos las vemos con organización criminal. ¿De verdad que la Guardia Civil está para tales menesteres? ¿Organización criminal la de unas activistas cuyo presunto delito (todo presunto, doctrina Rajoy) es el de echar spray en fachadas y cristaleras? ¿No es simple falta administrativa, actuación incívica que se salda con la correspondiente multa? Pero, insistamos, ¿organización criminal? ¿Esposadas ante el juez como delincuentes? Pues sí, eso es lo que tenemos, esa ha sido la diligente, concienzuda actuación de la Guardia Civil, que, a la vista del celo desplegado, concluyamos que ha decidido sumarse con entusiasmo a la manifestación del domingo contra lo que sí es evidente actuación criminal de consecuencias devastadoras: la imparable masificación de Mallorca, que no atiende ni a reglas ni a comportamientos cívicos ni se preocupa, le importa una higa, el futuro de la isla. Cuánto desbarre encadenado.

Y si la Guardia Civil se ha lucido, comportándose, digámoslo suavemente, de forma impropia, desmesurada, qué decir del silencio hasta ayer mismo de los socialistas y del delegado del Gobierno, forzado a salvaguardar la actuación de la Guardia Civil argumentando que actuaba como policía judicial. Y qué decir de la torpeza, transitando de desatino en desatino, del Gobierno de la señora Marga Prohens, que salta a la palestra el día en que se hace público el comunicado de los activistas llamando a actuar contra las oficinas inmobiliarias, cosa por supuesto, no olvidemos las proclamas de rigor, inaceptable, por boca del petimetre que ocupa la vicepresidencia del Ejecutivo, Antoni Costa, para, una vez constatada la reacción que se está generando, recular, aterrado ante la que se les viene encima.

Lo anecdótico, entiéndaseme, es que aparezcan nauseabundas pintadas en el domicilio de una de las chicas maniatadas por la Guardia Civil de simbología nazi y antisemita. Digo que es lo de menos porque las cosas discurren por sí mismas: se han salido de madre en el mejor sentido del término. Que el inane Gobierno balear y el PSIB (PSOE en elecciones) hagan llamamientos para «garantizar la convivencia» exhibe lo acojonado que está el primero y lo pillado a deshoras del segundo. La del domingo se espera manifestación de tomo y lomo; hay quienes cavilan si no puede acabar por parecerse a la que liquidó a José Ramón Bauzá. ¿Y si la del domingo es el TIL de la presidenta Marga Prohens? Las necedades que perpetra el Gobierno balear han adquirido la suficiente envergadura para pensar que cualquier cosa es posible cuando faltan tan solo diez meses para las elecciones autonómicas y municipales. Constatemos, por supuesto, que de por medio no para de adquirir envergadura el marasmo en el que viven sumidas las izquierdas; ahí se halla la gran tabla de salvación del PP de Mallorca: la desaparición de los socialistas, a lo que añadir la endiablada pujanza adquirida por Vox. PP y PSOE todavía no atinan a vislumbrar lo que se les viene encima.

Retomemos el hilo, con lo que no podían soñar los convocantes de la manifestación es el inmenso favor que les ha brindado la Guardia Civil, que se atrinchera en que actuó en todo momento con impecable corrección y ateniéndose a la más estricta legalidad, qué cosas; pero, quién lo pudo sospechar, ha protagonizado actuación desmesurada; lo más llamativo, absurda. Dos jóvenes de Santa Maria conducidas esposadas ante el juez por pertenencia a organización criminal. Delito: pintarrajear fachadas. ¿Hay quien ofrezca mejor banderín de enganche? En esas estamos a la espera de lo que el domingo tenga a bien depararnos.

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