Opinión | Tribuna
La sanidad que nos merecemos
Durante más de cuarenta años pensé que conocía bien la sanidad. Hoy sé que solo conocía la medicina.

La Consellería de Sanidad en una imagen de archivo. / Europa Press
La verdadera dimensión del sistema sanitario la comprendí el día en que dejé de ser cirujano para convertirme, simplemente, en el familiar de una paciente. Fue entonces cuando descubrí que existe una diferencia inmensa entre explicar un diagnóstico y escucharlo.
He dedicado mi vida a la cirugía con la máxima exigencia y con un profundo respeto por cada paciente. He tenido el privilegio de vivir una revolución extraordinaria de la medicina. Nunca habíamos dispuesto de tanto conocimiento, tanta innovación ni tantos profesionales excelentes. Sin embargo, aquella experiencia me hizo comprender que la excelencia de los profesionales, la calidad de los tratamientos y el avance de la ciencia siguen siendo imprescindibles. Pero ya no bastan.
La medicina ha vivido una revolución extraordinaria durante las últimas décadas. La organización de la sanidad no ha evolucionado al mismo ritmo. Ésta es, probablemente, la mayor contradicción de nuestro tiempo.
El problema ya no es la falta de talento. No es la falta de conocimiento. No es la falta de tecnología. El problema es que seguimos organizando la medicina del siglo XXI dentro de un sistema concebido para la medicina del siglo XX.
La próxima gran revolución de la sanidad no será científica. Será organizativa
Porque el verdadero reto ya no consiste solo en descubrir más, sino en conseguir que todo ese conocimiento llegue antes y mejor a cada persona.
El futuro de la sanidad no se decidirá en el laboratorio. Se decidirá en la forma en que seamos capaces de organizar el conocimiento que nace en él.
Durante décadas hemos intentado mejorar la sanidad. Quizá haya llegado el momento de reinventarla.
Ha llegado el momento de diseñar el primer gran ecosistema sanitario del siglo XXI.
Un ecosistema sanitario no es un conjunto de hospitales. Es una nueva forma de organizar el conocimiento alrededor de las personas, integrando prevención, diagnóstico, tratamiento, investigación, inteligencia artificial, genética y seguimiento continuo dentro de un único modelo.
La medicina del siglo XX consiguió que viviéramos más años. La misión de la sanidad del siglo XXI será conseguir que vivamos esos años con más salud, más autonomía y mejor calidad de vida. Para lograrlo, no bastará con descubrir nuevos tratamientos. Tendremos que organizar de otra manera todo el conocimiento que ya somos capaces de generar.
Un modelo solo cambia la sanidad cuando puede reproducirse. Si solo funciona en un lugar, no es un modelo; es una excepción. El verdadero éxito consistirá en demostrar que este ecosistema puede implantarse con la misma filosofía y la misma calidad, independientemente del tamaño de la ciudad, del hospital o del territorio.
Con ese propósito comienza hoy una conversación que hemos querido llamar The Healthcare We Deserve. No pretende ofrecer respuestas inmediatas. Pretende cambiar la pregunta.
¿Y si el verdadero desafío de la sanidad del siglo XXI ya no consistiera únicamente en descubrir más, sino en organizar mucho mejor todo lo que ya somos capaces de hacer?
Este artículo no pretende cerrar ningún debate.
Pretende abrir una conversación.
- Multa de 47.200 euros por alquilar a 13 personas un piso que es para seis en Mallorca
- Estas son las principales carreteras de Mallorca que tendrán restricciones por el eclipse del 12 de agosto
- La Policía identifica al joven que se arrojó desde la Torre Madrid y confirma que su novia está bien
- El Much de Sineu termina en el hospital tras caerse de la barra de Can castell
- Guía completa para que un mallorquín no se pierda el eclipse
- Formentera presionó a Costas con ensaimadas para que no le redujera el número de hamacas y sombrillas
- Las discotecas pronostican una fase de «vacas flacas» en el turismo de Mallorca
- Detectan un brote de sarampión en Mallorca con seis casos y esperan más afectados
