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Opinión | Tribuna

2040: Vayan viniendo

Paseo de Magaluf

Paseo de Magaluf / Juanlu Iglesias

Cálculos.

Los cálculos de los expertos en demografía pronostican que, para 2040, Mallorca tendrá 200.000 habitantes más, de los cuales un 85 % serán migrantes. Estos nuevos ciudadanos vendrán atraídos por las posibilidades laborales y las bellezas naturales de la isla (Manacor, El Arenal, Magaluf, Son Gotleu...). Las consecuencias de este imparable aumento de población serán el continuo encarecimiento y la escasez de vivienda, así como la pérdida de identidad cultural de la isla. En 50 años, si queda algún mallorquín con ADN puro, estará recluido en una reserva indígena (Guillem Porcel dixit).

Fiestas.

La celebración de las fiestas correspondientes a las culturas importadas competirá aún más con las festividades locales de toda la vida (processons, sants protectors, beneïdes, foguerons, etc.), las cuales seguirán perdiendo popularidad. La competición en cuartos de final será la siguiente: «Semana Santa vs. Ramadán», «Foguerons y correfocs vs. Oktoberfest», «Halloween vs. Carnaval» y «Reyes Magos vs. Papá Noel». Hagan juego señores.

Coches, trenes y aviones.

El parque automovilístico isleño habrá aumentado en 2040 en 150.000 unidades (ratio casi un coche per capita), lo cual será el argumento que la Administración necesita para ampliar las carreteras comarcales y, a su vez, prolongar las autopistas existentes hasta Colònia de Saint George, Cala Rajada y Pollença. El tren eléctrico llegará a Es Trenc, al Caló des Moro, a Cala Varques, a Cala Agulla y hasta el Cap de Formentor, cuyos últimos cinco kilómetros estarán soterrados y/o contarán con puentes colgantes tipo Kwai. El aeropuerto de AENA tendrá tres pistas y tramitará 50 millones de pasajeros al año. Es Pil·larí, Sa Casa Blanca y s’Aranjassa serán ciudades dormitorio.

Oferta laboral.

La mano de obra no cualificada seguirá siendo el motor que permitirá dicho crecimiento turístico-inmobiliario. Por ello, además del lógico aumento de los actualmente considerados trabajos básicos de la economía mallorquina (jardinero irrigador, ayudante de camarero, ayudante de cocina, pintor de paredes, técnico multiusos y limpiadora de pisos y de casas con licencia turística), la Administración pública, asesorada por empresas alemanas y marroquíes, colaborará creativamente con el sector privado ofertando (sin vivienda) los siguientes nuevos puestos de trabajo, en cantidad aún no determinada:

—Inspector de mantenimiento de aceras y farolas

—Vigilante de propietarios de perros y controlador de defecaciones.

—Controlador de okupas en zonas verdes públicas.

—Vigilante de puntos de recogida de basuras.

—Gerente organizador de áreas de comida para gatos.

—Contable de solares sin vallar ni limpiar.

—Controlador de plagas, con especialidad en cucarachas, ratas y/o serpientes no autóctonas.

—Vigilante de autocaravanas.

Para poder acceder a estos puestos de trabajo se exigirá a los solicitantes buena predisposición y una justificación de estancia mínima de un mes en la isla, firmada por la parroquia correspondiente o una entidad bancaria. Una vez aceptados se les ofrecerá un cursillo de «Iniciación y adaptación al mundo laboral y social de las Illes Balears y 99 palabras de mallorcatlán», de una semana de duración, en el Parc Bit o en La Misericòrdia, sin coste alguno. Vayan viniendo.

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