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Opinión | Desde el siglo XX

Feijóo hace de Trump: acusa a Sánchez de urdir un fraude electoral

Lo vivido en Estados Unidos cuando Donald Trump perdió las elecciones presidenciales en 2020 se traslada a España: la derecha siembra la semilla de un amaño en las urnas

Feijóo

Feijóo

Feijóo parece no atisbar con nitidez su futuro aposentado en el palacio de La Moncloa. Por si las encuestas que pronostican con machacona insistencia (excepción hecha del CIS) sólida mayoría PP-Vox yerran, el gallego se despacha con que Pedro Sánchez está urdiendo la trama para darle la vuelta a los augurios y dejarlo, como en 2023, con dos palmos de narices, proclamando que ha ganado, pero sin la imprescindible mayoría parlamentaria para ser investido presidente del Gobierno. No se dará tal supuesto. No hay datos solventes que permitan tan siquiera atisbar que el PSOE estará en condiciones de armar después de las elecciones precaria mayoría que permita a Sánchez reeditar la filigrana conseguida en el verano de 2023. Feijóo entrará en La Moncloa de la mano de Santiago Abascal, su vicepresidente. Tengo para mi que cuanto antes suceda, mejor. Y si las elecciones generales se distancian los suficientes meses de las municipales y autonómicas, a celebrar el 23 de mayo de 2027, los intereses electorales del PSOE podrían verse beneficiados.

Feijóo aventa el fantasma del pucherazo electoral a cuenta de la concesión de la nacionalidad española a los hijos, nietos, porque los que quedan de los primeros abandonan aceleradamente este mundo, de los republicanos que se vieron forzados al exilio al ganar los golpistas del general Franco la Guerra Civil concluida oficialmente abril de 1939, también los que durante la dictadura abandonaron España al ser perseguidos por el aparato represor franquista. Feijóo miente con descaro al cifrar en más de dos millones los nacionalizados cuando la realidad es que no llegan al medio millón las solicitudes aceptadas en embajadas y consulados. Además, en qué se basa el presidente del PP para afirmar que con la nacionalización se altera el censo electoral, porque, concluye, los nuevos españoles (siempre lo fueron) votarán masivamente a las izquierdas, al PSOE. Feijóo tensa las costuras políticas cuando la situación de por sí va sobrada. El PSOE perderá las elecciones. Tiene suficiente con guarecerse del diluvio judicial que no cesa. Habrá, insisto, contundente mayoría PP-Vox, un Gobierno con Feijóo de presidente y Abascal de vicepresidente, similar a los que se han constituido en Extremadura, Aragón, Castilla-León y acontecerá en Andalucía. También lo veremos en las Islas Adyacentes con el dúo Prohens-Le Senne. Sobran los aspavientos trumpistas de Feijóo, salvo, claro está, que esté en posesión de datos desconocidos en los que no se le pone tan fácil el acceso a la presidencia del Gobierno como divulgan a diario los medios afines. Pedro Sánchez afirma, respondiendo a las acusaciones de Feijóo, que éste se prepara para justificar la derrota en las urnas. Imaginemos qué sucedería si de verdad PP-Vox, ni con el concurso de Junts, llegan a los 176 escaños en el Congreso de los Diputados. ¿Viviría España un asalto a las Cortes como el que se dio en el Capitolio de Washington? Inimaginable.

Acotación desmayada.- Iago Negueruela tiene las trazas de ser el único aspirante del PSOE que se presentará a las primarias para elegir el candidato a la Alcaldía de Palma. El actual primer edil, Jaime Martínez, está de enhorabuena. Con Negueruela de contrincante la noche electoral del 23 de mayo del próximo año será una fiesta para el PP; sentido funeral en la casa de los socialistas. El PSIB (PSOE en elecciones) se encamina, si los dioses no lo impiden, y no están por la labor, a descalabro electoral que hará época. La candidatura de Negueruela es la de un seguro perdedor. Volviendo a los dioses, queda claro que ciegan a los que quieren tumbar. Negueruela va al matadero.

Acotación irritada.- Enésima denuncia: el carril bici que discurre por las aceras de las calles Balmes, plaza Fleming y Archiduque Luis Salvador, es una trampa para cazar a peatones incautos, que los hay en abundancia. Si se produce atropello mortal por la irresponsabilidad del conductor de un patinete, la incuria del Ayuntamiento devendrá en negligencia criminal. Están sobradamente avisados.

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