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Opinión | Tribuna

El futuro sin tabaco se decide ahora

Archivo - Cigarros de tabaco.

Archivo - Cigarros de tabaco. / EUROPA PRESS - Archivo

El tabaco sigue siendo el producto que más cáncer provoca y mata a la mitad de quienes lo consumen. Además, está relacionado con más de 20 tipos y subtipos de cáncer y, según la Organización Mundial de la Salud, el 60% de las muertes por cáncer evitables se deben al consumo de tabaco. Hablamos de la primera causa de muerte prevenible en España y de uno de los mayores retos de salud pública de nuestro tiempo. Cada año, más de 51.000 personas fallecen en nuestro país por causas relacionadas con el tabaco.

Detrás de estas cifras hay una realidad especialmente preocupante: el 80% de los casos de tabaquismo comienzan antes de los 18 años y se perpetúan debido a la dependencia a la nicotina. Por eso la industria tabacalera dirige buena parte de sus esfuerzos hacia la población joven, buscando nuevos consumidores que garanticen la continuidad del negocio. Frente a ello, desde la Asociación Española Contra el Cáncer trabajamos con un objetivo claro y ambicioso: lograr la primera generación libre de humo en 2030.

El Día Mundial Sin Tabaco, celebrado el pasado 31 de mayo, debemos ser conscientes de que nos encontramos ante un momento decisivo. La tramitación de nuevas medidas regulatorias y normativas abre una oportunidad para avanzar de forma real y efectiva en la protección de la salud, especialmente de los más jóvenes. Porque mientras la industria del tabaco y de los nuevos productos con nicotina continúa ideando estrategias para acercar el consumo a la población, la regulación también debe evolucionar y adaptarse.

La industria tabacalera lleva años aprovechando lagunas legales y utilizando la publicidad, las redes sociales y determinados entornos culturales y digitales para banalizar los riesgos asociados al consumo de tabaco y vapeadores. Invierte miles de millones de euros en marketing para atraer a menores y adolescentes. Y los datos nos alertan de que esta estrategia está teniendo impacto: en España, el 27% de los jóvenes de entre 14 y 18 años ha consumido cigarrillos electrónicos en el último mes.

Por eso, este 31 de mayo no debe ser solo una fecha de concienciación. Debe ser una llamada a la acción. No basta con advertir; necesitamos actuar con decisión. Necesitamos ampliar los espacios sin humo ni aerosoles, reforzar la fiscalidad, regular la publicidad y proteger a los menores frente a estrategias diseñadas para captar nuevos consumidores. Es una respuesta que debemos dar entre todos: una respuesta de todos contra el tabaco y contra el cáncer.

Desde la Asociación seguiremos impulsando campañas de sensibilización, promoviendo espacios sin humo y apoyando proyectos educativos y comunitarios. También seguiremos dando voz a los jóvenes a través de iniciativas como Proyecto Zero, impulsada por la Alianza de Entidades Sin Tabaco y liderada por la Asociación Española Contra el Cáncer, para que sean protagonistas activos del cambio.

Sabemos que prevenir el tabaquismo es prevenir cáncer. Sabemos que hasta el 30% de los casos de cáncer podrían evitarse eliminando el consumo de tabaco. Y sabemos que proteger la salud de la juventud requiere implicación política, movilización social y compromiso colectivo.

Hagámoslo posible juntos. En cada hogar, en cada momento de ocio y en cada oportunidad, digamos no al cáncer y sí a la salud. Más regulación, más concienciación y más unidad para alejar a los jóvenes del tabaco y alcanzar un objetivo común: la primera generación libre de humo en 2030. Que no nos vendan humo.

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