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Opinión | Al azar

Asesinar al asesino Jamenei

Donald Trump, presidente de Estados Unidos

Donald Trump, presidente de Estados Unidos / Agencias

La televisión pública catalana y ‘Le Monde’ utilizan el genérico «Asesinato de Jamenei», perfectamente aceptable si también generalizaron «Asesinato de Bin Laden». De hecho, se jugueteó con el término «ejecución» en el artífice del 11S, para disimular la operación ilegal de Obama en suelo paquistaní. El canal Al Jazeera, poco sospechoso de parcialidad hacia Estados Unidos o Israel, titula «matan» en lugar de «asesinan». Hasta los escolásticos y los jesuitas justifican el tiranicidio como un homicidio virtuoso, pero se supone que corre a cargo de los tiranizados.

El verdugo Trump se felicita de haber asesinado al asesino Jamenei, y seguramente le molestarían las disquisiciones que rebajan su decapitación a homicidio. Como de costumbre, el presidente de Estados Unidos se ha lanzado de cabeza al espectáculo de la guerra en directo, sin examinar las consecuencias. El domingo a medianoche emitió la primera intervención poco tranquilizadora de su mandato. Sus manos no estaban manchadas de sangre, como pretenden quienes le acusan de asesinato, sino de fango aunque no ha puesto botas sobre el terreno. Desde Washington no se discierne con claridad entre Irak/Irán, y el actual presidente se ha adjudicado el dilema de Bush sobre la tienda de cerámica. «Si lo rompes, te lo quedas».

Trump despacha sin empatía las muertes ya efectivas de soldados norteamericanos, y asume fallecimientos futuros con un despectivo «así son las cosas». De inmediato, Kuwait derriba tres cazas estadounidenses por error, en combate no debes fiarte ni de tus aliados. El extenso discurso presidencial desde Mar-a-Lago no contiene menciones a la democracia, solo a la santa voluntad del «país más poderoso del mundo». Curiosamente, la reacción feroz contra la intervención surgirá de los estadounidenses, que confiaban en las promesas de aislacionismo. Mientras el círculo vicioso se transforma en espiral, se emplea el traductor automático para minimizar un conflicto «regional» que ya involucra a una veintena de países. Y no debería tomarse a broma la reacción fulminante de Europa, que ha redactado un comunicado. Entero.

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