Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Opinión | Al azar

«¿Tienes más de 16 años?» te rejuvenece

Un grupo de adolescentes con sus móviles

Un grupo de adolescentes con sus móviles

En el futuro idílico que Pedro Sánchez está diseñando a medida de los españoles para cuando se precipite su ausencia dolorosa, ha incorporado un regalo que rejuvenecerá a quienes van saltando al lado equivocado de los cuarenta, cincuenta o sesenta. Al desentrañar sus artilugios electrónicos, y con fuerza de ley, la pantalla les recibirá con un seductor «¿tienes más de 16 años?». Este interrogante remontará sus memorias todavía no electrónicas al primer beso, que en su adolescencia se ejecutaba en carne sin hueso.

El Gobierno aborda la adicción digital con la misma estrategia que la vivienda inaccesible, fingiendo preocupación mientras en realidad protege el negocio. Primero se desplaza la vida real hacia el móvil a machamartillo, insultando a quienes se niegan a adquirir la proficiencia exigida. A continuación, se carga contra los nativos digitales, prohibiéndoles el ejercicio de sus habilidades de nacimiento. La equivalencia es completa, se inunda a la audiencia con la pornografía inmobiliaria, y después se le adjuntan unos precios prohibitivos. Por cierto, solo el adormecimiento digital impide que la península de las casas vacías por demasiado caras no alumbre una revolución. A ver si la ingeniosa deshabituación de la chavalería de las redes sociales los orienta hacia un levantamiento juvenil, y hay que volver a enchufarlos a TikTok a toda prisa.

El instinto pedagógico que desarrolla la vejez, un virus que infecta a quienes responden «Sí» al interrogante «¿tienes más de 16 años?», lleva a equiparar la prohibición de conducirse en las redes asociales con el veto a conducir un coche. En tal caso, también hay que limitar X y demás pornografías a edades avanzadas, con lo cual aparecerá en pantalla un reprobatorio «¿Tienes más de cincuenta años, y lo sabes?», con desconexión inmediata del aparato. Mientras tanto, las redes sociales son el nuevo criterio de verdad, el método elegido por el propio Sánchez para replicar a Elon Musk. Y es que los poderosos juegan como niños.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents