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Opinión | DESDE EL SIGLO XX

El PSOE resucita y deja a Marga Prohens en evidencia

Las reiteradas mentiras del PP diciendo que va en contra del alquiler turístico despiertan a los socialistas, que, tres años después, empiezan a hacer oposición de altura

Llevar "burka" en público

Llevar "burka" en público / Agencias

Anda el PP enredado con Vox en el Parlamento balear a cuenta del burka y demás vestimentas islámicas, a las que me he referido, y vuelvo a hacerlo, porque el asunto se las trae, cuando hete aquí que inopinadamente el PSOE de Mallorca se percata de que tiene que hacer oposición. Sorpresa mayúscula. Se le daba por fenecido, resignado a ser enterrado en las elecciones de mayo de 2027, que las sigue teniendo casi imposibles, y nos topamos con que el muerto ha resucitado. Iago Negueruela, el chico de los recados de Francina Armengol, alquila un piso turístico ilegal en Airbnb para poner en evidencia, y lo consigue con creces, que las proclamas del Gobierno de Marga Prohens de que combate tal fraudulenta actividad son tan falsas como un duro sevillano. Embustes. Cierto que en ocho años nada hizo el PSOE. Es la imperecedera secuencia de Casablanca (toda la película es inmortal) en la que el capitán Renault, poseído de cínica indignación, toca el silbato, después de ser conminado por el jefe nazi, porque se ha cantado La Marsellesa, himno subversivo (en la dictadura de Franco lo fue), exclamando: «Qué escándalo, qué escándalo, he descubierto que aquí se juega», ordenando el cierre del local al tiempo que da las gracias al meterse en el bolsillo el sobre del correspondiente soborno. Pero, bueno, los socialistas han hecho oposición poniendo sobre la mesa la flagrante dependencia del PP de Marga Prohens del tinglado del alquiler turístico, tanto el que opera legalmente como del que actúa a extramuros. No puede el Ejecutivo de la señora Prohens meter en vereda a quien es uno de sus puntales. Llamativo que hasta se enemiste afablemente con el sector hotelero (bien lo sabe Gabriel Escarrer) al blindar a los que han puesto imposible el alquiler para los sueldos mayoritarios de quienes viven en las islas adyacentes. Mallorca no está al alcance de casi nadie. Las Pitiusas son un disparate. Así estamos. Negueruela, al alquilar el piso ilegal para oficiar la efectiva perfomance, le espeta a Prohens que es su responsabilidad, lo es porque gobierna, lo que está acaeciendo. La presidenta del Gobierno balear compadrea con Airbnb. Lo acaba de exhibir en Fitur. Es lo que hay. Debe tomarse la correspondiente nota.

Y vayamos a lo del burka. Ha dejado escrito la periodista Najat El Hachmi, de evidente ascendencia árabe, no sé si de confesión musulmana, que el Instituto de la Mujeres tiene un vergonzoso documento en el que defiende el uso del hiyab entre las jóvenes musulmanas en el sistema educativo. Lo tilda de rancio machismo. Precisa que lo hacen por «respeto a la libertad religiosa» cuando de lo que se trata es de poseer la libertad de someter a las mujeres. Eso es así. No hay que darle vueltas. Sucede que lo que pretenden PP y Vox con las propuestas de prohibir el burka (prenda de ignominia superlativa) en determinados espacios públicos es atizar la islamofobia para obtener innegables réditos electorales. Lo plantea Vox. Aterrado el PP corre a emularlo. Y nos topamos con el obispo Apesteguia, de la beatífica congregación de Més (antes PSM y antes del antes PSI), que, incapaz de zafarse de la fuerza gravitatoria del agujero negro creado por la ultraderecha, entra al trapo para ser corneado. La cuestión es muy fácil: se ha de defender el laicismo de cualquier manifestación religiosa en el ámbito institucional. Y ello incluye, hay que exigírselo todavía al PP, lo de Vox es causa perdida, que las manifestaciones religiosas católicas o de otro credo, también han de ser vedadas. Aquí se pilla al PP con los calzones bajos. Da grima atender a los tartamudeos con los que el portavoz popular, Sebastián Sagreras, se despeña. Ya se ha dicho que la presidenta Prohens luce cruz en el pecho. ¿Con qué autoridad moral demanda vetar las vestimentas islámicas?

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