Opinión
¿Ser o no ser feminista?
No convirtamos a las famosas en referentes. Si lo son, olé por ellas, porque suman, inspiran y contribuyen a una sociedad mejor, pero no creemos expectativas

Rosalía en una imagen promocional de 'Lux' / EPC
Ser o no ser feminista, esa es la cuestión. Recurro a esta adaptación de Shakespeare porque me ha llegado mil veces el mensaje de Rosalía sobre el feminismo. Y no sé si buscaron el vídeo original. La periodista no pregunta: ¿Rosalía, eres feminista? No, reflexiona sobre una «cierta reivindicación» de figuras femeninas en las religiones, «mujeres que desafían, de un cierto feminismo pero que no le podemos llamar así porque no era un concepto creado como tal». Y en este marco, Rosalía no dice «ni machismo ni feminismo, igualdad». Indica que se rodea de ideas feministas y la polémica está en decir «creo que no me considero moralmente lo suficientemente perfecta como para considerarme dentro de un ismo». Y esto se puede interpretar como un «no me quiero mojar» para evitar consecuencias negativas en plena promoción, o hay quien interpreta un reconocimiento de «no sé tanto de feminismo como para que me consideren una referente».
Y con esto, tres puntos:
1. No decir «soy feminista» no nos ayuda, pero no convirtamos a las famosas en referentes. Si lo son, olé por ellas, porque suman, inspiran y contribuyen a una sociedad mejor, pero no creemos expectativas. Yo misma, que soy una mindundi, tiemblo cuando me dicen que soy referente para alguien. Hay errores, contradicciones, y momentos de desgaste. Porque cuando cerramos la puerta de nuestra casa es otra cosa. Me llegan a diario mensajes de seguidoras feministas pero que se sienten mal porque siguen haciendo la comida a su marido o porque no saben cómo reaccionar. Yo no voy a decirles que el feminismo las va a señalar, porque así no se suma. Es más, hasta en la historia hay ejemplos, como Simone de Beauvoir, quien al principio recelaba de la palabra feminismo y no la abrazó hasta los años 70.
2. La hipocresía. ¿Acaso qué hacemos como sociedad de respaldo a las feministas? ¿Las apoyamos 100%? ¿Compramos sus libros para que sean bestsellers? ¿Hacemos reseñas de apoyo en sus libros o pelis en lugar de dejar que en ese espacio escriban machistas con violencia a ellas? ¿Compartimos su contenido? ¿Se desbordan sus conferencias? ¿Las instituciones reconocen a feministas académicas en grandes premios, como un Princesa de Asturias o un Nobel? Ha habido feministas históricas que se lo merecían de sobra. Y si las cuento sobran los dedos de una mano. Si todo eso no se hace, ¿quién se va a posicionar como referente del feminismo en estos tiempos de desprestigio, tanto como movimiento y como disciplina?
3. ¿Vamos a centrar este capítulo solo en Rosalía? ¿O vamos más allá? ¿Para cuándo el ranking de feminismo de hombres artistas? ¿Para cuándo dejar, quizás, de seguir a supuestos aliados del feminismo en redes, que viven de esto, pero que sabemos que con sus parejas han sido tela marinera? ¿Vale declararse feminista pero luego entrevistar a tipos condenados por violencia o que defienden las denuncias falsas? Estoy harta de quien dice en público ser feminista pero que en privado es lo contrario. ¿Les confieso cuántas me escriben por privado diciendo soy feminista pero «ha denunciado a mi hermano», y me hablan pestes de ella? Es que doy un paso más. Hasta entre feministas nos hemos llevado decepciones. Algunas diciendo que son feministas pero la sororidad ha estado ausente cuando se necesitaba, y otras diciendo que son feministas pero apoyando la prostitución, a pesar de que el feminismo desde su raíz era abolicionista.
Yo lo tengo claro, y pago un altísimo precio por ello, y digo soy feminista. Pero a veces pienso que mejor me iría la vida y la salud si me callara. Quizás otras no lo digan viendo cómo nos amenazan de muerte, nos agreden y no pasa nada. No ayuda la mujer que no lo diga en abierto, pero al menos sé que quienes se rodean de ideas feministas abren la puerta para dar más pasos siempre que no la alejemos espantada. Yo diré que soy feminista siempre, por todas las que antes lo dijeron, por las que ahora lo hacen en contextos horribles, desde las mujeres de Gaza, de Irán o de Afganistán, que se juegan todo por ello. Ser feminista es una urgencia vital. Pero yo prefiero no cerrar puertas si hay un resquicio abierto, porque sé quiénes sí son mis enemigos. Porque yo no estoy para ser una policía de la perfección que provoque más huidas de las que ya tenemos con la propaganda machista en nuestra contra.
Suscríbete para seguir leyendo
- Un Sant Sebastià de paraguas: Cort solo cancelará los conciertos en caso de lluvias intensas
- Nofre Galmés del bar El Porrón de Manacor: “Hace días que obligo a los clientes. Si quieren hierbas tienen que cantar Sant Antoni”
- Las solicitudes de ingreso en las Fuerzas Armadas se duplican en dos años
- El Constitucional rechaza el recurso del Govern contra la ley de Vivienda de Sánchez
- La autovía Llucmajor-Campos “ha acelerado la destrucción” del suelo rústico de los municipios del Migjorn y del Llevant, advierte Terraferida
- Mallorca hacia la zona única: Educación elimina las fronteras escolares para “fomentar la libre elección”
- Por algo dijo Julio Iglesias en Mallorca que «estoy más allá del bien y del mal»
- Hallan el cadáver de un hombre en la playa de sa Marjal de la Costa de los Pinos
