Opinión | Tribuna
Francesc Mellado Serra
Necesitamos un turismo responsable con los trabajadores y la ciudadanía

Archivo - Varios turistas se hacen un selfie en una calle de Palma de Mallorca / Tomàs Moyà - Europa Press
Desde el mismo respeto, Sr. Cerdó, que invoca, permítame contestar al artículo publicado por usted en este mismo periódico, el pasado 22 de noviembre como presidente de la Federación de Estancias Turísticas Vacacionales.
Habla, primero, de un debate social sobre la naturaleza y el papel de las organizaciones sindicales, pues bien, esta naturaleza y este papel quedan bien definido en la Constitución Española del 78, tal como reza en su artículo 7: Los sindicatos de trabajadores y las asociaciones empresariales contribuyen a la defensa y promoción de los intereses económicos y sociales que les son propios. Y aquí remarco los «intereses sociales» pues nuestra defensa de la clase trabajadora no se limita únicamente a lo referido a las condiciones laborales -salario, tiempo de trabajo, descansos, etc.- si no que incluye todo cuanto afecta a los trabajadores y trabajadoras: pensiones, prestaciones, salud, educación, formación, vivienda, entre otras.
Siguiendo lo expuesto, cabe preguntarse ¿dónde se dirimen las cuestiones que inciden en las condiciones sociales? Pues, principalmente, en el campo de la política. Es por esto, y lo digo para su conocimiento, CCOO se define, ya desde sus orígenes, como sindicato sociopolítico porque la acción política es un instrumento de primer orden para la mejora de la calidad de vida de la clase trabajadora. Que a usted esto no le guste, lo entiendo; defiende otros intereses, posiblemente, los de quienes especulan con una necesidad básica como es la vivienda.
Por lo anterior, CCOO ha defendido siempre su papel como actor político, que ha ejercido en todo momento con suma responsabilidad y en defensa de los trabajadores y trabajadoras de las islas; esta circunstancia nos ha llevado, a través del Dialogo Social, a negociar con gobiernos de distinto color político, y lo que más importante, arrancar acuerdos que mejoran la vida de las personas.
En su artículo, lo primero que saca a colación es el tema de las subvenciones e infiere que esto afecta a nuestra independencia como sindicato. Pues bien, para aclararle las ideas decirle que la parte subvencionada por las administraciones es mínima, la estructura de CCOO se financia con las cuotas que pagan puntualmente sus cerca de un millón de afiliados y afiliadas. También, quiero poner en su conocimiento que buena parte de las subvenciones que recibimos son objeto de servicios finalistas para los trabajadores y trabajadoras. Que ustedes, como Federación no reciban subvenciones, es su problema; aunque intuyo que debe ser porque no cumplen con ningún interés social, más bien al contrario.
Presuponer que por recibir algún tipo de subvención podemos perder nuestra independencia a la hora de defender los intereses de la clase trabajadora, no se sustenta en ningún argumento; ya que no será capaz de decir qué decisiones ha tomado CCOO de les Illes Balears en las cuales se haya visto comprometida nuestra autonomía. Creo que, con esto, está todo dicho.
Por lo que a turismo se refiere, dejarle claro que CCOO no culpabiliza al turismo, y reconocemos lo que significa en el desarrollo socioeconómico de nuestra comunidad. Ahora bien, el modelo que desde el sindicato proponemos, con toda seguridad no coincidirá con el suyo.
Desde el sindicato abogamos por un turismo que permita un reparto equitativo de los beneficios empresariales, que no obligue a que nuestros trabajadores y trabajadores se dejen la salud y la vida en las empresas, que sea respetuoso con el medioambiente, con nuestro entorno y nuestra identidad. Y, sobre todo, un modelo que recupere la convivencia entre la ciudadanía y el turismo, y que permita tener un techo donde vivir en las islas, hechos que actualmente no suceden.