Opinión
Franconstein
Todo muy viejo, todo demasiado viejo, pero nuevo para un pueblo que en gran parte no sabe leer

El presidente de EEUU, Donald Trump / Europa Press/Contacto/Andrew Leyden
O Fronkonstine? Según miren a izquierda o derecha aquí todos dándole a la palanca. Todo muy en su salsa con recetas ya bien antiguas y trasnochadas. Recuerden a Jovino, ese poeta satírico que se llamaba Jovellanos, ese gran ilustrado y gran puteado hasta el extremo por ser librepensador y anunciar el futuro. Acabó pasando un retiro en Bellver y todo por acusar de pederastia a algunos curas de aquellos tiempos, vaya ocurrencia y cuánta imaginación. ¿A alguien se le ocurre hoy tratarlo de loco? Con la que está cayendo ya no se han cepillado solamente a Montesquieu, además nos van devolviendo a la España de toda la vida, la de la vergüenza, la misma que cada vez más, nos llena de argumentos para alejarse de ese sucio y carcomido concepto de negocio de unos pocos.
Sí, un buen día ciertas tribus abandonaron la meseta y se lanzaron a la conquista del mundo. Wow. No se ponía el sol, construyeron un imperio sobre antiguas naciones que intentaron reducir a cenizas, pueblos masacrados y diezmados, cunetas llenas de sangre. Campos de cultivo regados con los cuerpos inocentes de diferentes tendencias, pueblos o naciones. Ese maldito imperio consiguió hacer retroceder la Historia con tal brusquedad que la última vez que se propuso someter a las gentes de otros credos, consagró por cuarenta años la paz con el silencio de los muertos. Pero esto no reportó ni un solo beneficio a sus gentes ni a su economía, bueno… sí, a los verdugos les salió muy bien, sus discípulos dan buena cuenta de ello. Los más provocadoramente ignorantes aún sostienen que había pan y trabajo. ¿Cómo no? El método más rápido era reducir la población a destajo abriendo ficha a sus disidentes en el mismo paredón. Hoy la administración Trump está llevando a cabo algo muy parecido en el parque temático del terror en Alcatraz de los cocodrilos por poner solamente un cutre ejemplo, utilizando esa nueva mano de obra esclava mientras sigue hundiendo la economía del país y parte del extranjero. Todo muy viejo, todo demasiado viejo pero nuevo para un pueblo que en gran parte no sabe leer o no lee.
Sí, el título del artículo es malísimo, de pena. Esa fabulosa novela con todas sus secuelas cinematográficas nada tiene de terrorífica y mucho menos de gótica. Mary Shelley en el capítulo 13 de la misma, deja muy claras sus intenciones y sus orígenes o la mejor receta para las gentes futuras. Otra cosa es que la peña no sabe leer. Así nos va, así es como se pone en marcha el engranaje del viejo-nuevo fascismo. ¡Vamos!
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