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Opinión | Artículos de broma

Juventud empantanada

En la reencarnación del franquismo en los jóvenes se cruza la información que no se les ha dado en colegios e institutos a lo largo de casi medio siglo con la que les llega del bar turbio de las redes sociales.

Ellos no saben cuánto no les gustaría aquella sociedad de palabras en mayúsculas que despistaban de la realidad mezquina de voces autoritarias, bofetadas arbitrarias, silencios obligatorios y temores reverenciales vivida en cuarteles hambrientos, sacristías represivas, oficinas siniestras, comisarías hostiles y hogares ateridos.

No les enseñaron que la alargada guerra siguió matando en la posguerra y que a la prosperidad relativa del desarrollismo llegamos más tarde, peor preparados y menos libres que el resto de nuestros vecinos. Esto y más se encuentra en información rigurosa a disposición en bibliotecas públicas y librerías con fondo donde hubo que ir a buscarla para contradecir la esfera de propaganda en la que se vivió. La propaganda forma parte del aire desde hace un siglo pero no se combate con propaganda contraria sino con información que exige esfuerzo.

En la actual propaganda franquista para jóvenes circulan mensajes viejos en formatos nuevos. Oí a chavales hablar de las grandes infraestructuras de Franco con igual pasión hidráulica que en los tiempos en que se inauguraron esas obras, necesarias desde el siglo XIX e imprescindibles en la España autárquica y rural del XX que es inimaginable para chicos del XXI.

Arguyen ahora los jóvenes a los mayores con embalses y presas como argüían los mayores a los jóvenes hace 50 años. En el No-Do se podían ensalzar aquellas infraestructuras a una población con poca movilidad y que nunca había volado en un país de carreteras de 60 por hora en el que los trenes llegaban con retraso y sin disculpa pero es un misterio esa admiración hidráulica en una generación pasajera de alta velocidad que vuela de lance y circula por autovías. Cuando la democracia no hace su trabajo, la tiranía organiza su fiesta de guardar.

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