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Opinión | Desde el siglo XX

Los fascistas siguen vejando a Aurora Picornell

La vesania de siempre hace constante acto de presencia, exhibe la fuerza que nunca le ha abandonado, se siente impune, pletórica

El busto de Aurora Picornell erigido en el Molinar ha vuelto a ser ultrajado.

El busto de Aurora Picornell erigido en el Molinar ha vuelto a ser ultrajado. / Guillem Bosch

Embarazada, la vejaron, violaron y asesinaron. Fueron matarifes falangistas, a las órdenes del policía Barrado, quien, a su vez, estaba a las de dos militares, el comandante Mateo Torres Bestard y el jefe de los golpistas en Mallorca, el teniente coronel Antonio García Ruiz. Quien le quitó la vida, exhibió en diversos bares de Palma su sujetador a modo de trofeo de caza. La bestia fascista murió aplastada por un automóvil, años después, en el taller de su propiedad. Aurora Picornell simboliza lo más tétrico, despiadado, de la represión que se abatió sobre Mallorca a partir del 19 de julio de 1936. La inmensa tragedia de la Guerra Civil. Han transcurrido nueve décadas desde entonces. Casi un siglo. Sucede que aquel holocausto (así definido por Paul Preston) sigue reverberando con fuerza. Lo hace al cumplirse medio siglo de la muerte del dictador Francisco Franco, asesino de similar catadura a la de Hitler o Stalin. No en balde afirmó a un periodista norteamericano que si era necesario «fusilaré a media España». Llegó matando. Murió matando. Nunca tuvo piedad. Su muerte constituyó inmensa alegría para muchos. Otros lloraron su desaparición. Lo de las dos Españas es sombra ominosa que no hay forma de aventar.

Medio siglo. 90 años. El busto de Aurora erigido en el Molinar ha vuelto a ser ultrajado. Se veja la memoria. Lo han pintarrajeado con simbología nazi. Han golpeado el busto. Algo de responsabilidad recae en el Ayuntamiento de Palma. Una vez, pase. Dos la negligencia se abre paso. Se constata que la extrema derecha fascista cabalga a galope tendido. Demuestra considerable pujanza. Lo peor: campa a su anchas por Europa. También en España. Por supuesto en Mallorca. Vox es la expresión más elaborada del fascismo que nunca acaba de extinguirse. Atendamos a lo que dicen sus portavoces en el congreso de los Diputados o en el Parlamento balear para cerciorarse de cómo están las cosas. El PP de Feijóo no tiene empacho en pactar con ellos. Valencia otra vez banco de pruebas. En Cort han acordado alegremente sus presupuestos. Dicen que su portavoz, Fulgencio Coll, que está de salida, es político presentable. El exgeneral sale por la puerta falsa. Se va. Lo echan. Otros han sido empujados antes a abandonar: Espinosa de los Monteros, Macarena Olona, y aquí la sinuosa Idoia Ribas, el inefable Agustín Buades, ese hombre, o el excura menorquín Cardona, casado con la presidenta de la sección segunda de la Audiencia de Palma. No hay fecha para la apertura de juicio oral a Gabriel Le Senne por delito de odio. Arrambló y rasgó violentamente la foto de Aurora Picornell. Causa. Efecto.

90 años. Medio siglo. Fechas. Y, para acojonarse, los jóvenes, quienes tienen entre 18 y menos de 30 años, que desconocen, porque no se le ha dado la oportunidad, qué fue la dictadura enmarcada en sangre del general Franco, son los que nutren las nuevas escuadras fascistas. Los que golpean el busto de Aurora. «Franco ha muerto», titularon los periódicos el 21 de noviembre de 1975. El canalla abandonó este mundo. Su legado reverdece. Se transmuta. La esencia permanece. Y no hay manera de que armemos relato compartido de lo que fue nuestro siglo XX. Estamos en el inicio de una secuencia que no sé hasta dónde nos llevará. Sí sé que a ningún lugar mínimamente confortable.

Acotación estupefacta.- Un policía local de Palma, condenado por patear la cabeza a un detenido, ha opositado y ganado nuevamente plaza en el Cuerpo. No podía evitarse: le ampara la legalidad. Sí sostengo que su ascenso a oficial debió ser vetado. Está claro que no ha de tener contacto con la ciudadanía. Malicio que alguien se la ha metido doblada al alcalde Jaime Martínez. No es aceptable que siga siendo oficial de la policía Local.

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