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Opinión

¿Se recupera la monarquía con Felipe VI?

El Rey Felipe VI interviene ante la Asamblea General de la ONU

El Rey Felipe VI interviene ante la Asamblea General de la ONU / Kay Nietfeld/dpa

Felipe VI habló este miércoles en la ONU y se ganó las portadas de casi todos los medios informativos en España, digitales, audiovisuales y de papel. No hizo falta, como ocurre en Navidad o en sus visitas a Catalunya durante el procés, estirar el sentido de una de sus frases sino que habló con todas las de la ley: condenó al Gobierno de Netanyahu y habló de masacre. Supo expresar el punto en el que confluyen la inmensa mayoría de los españoles, lejos de esa polarización artificiosa de los que solo quieren que se le llame genocidio y de los que quieren salvar a Netanyahu desde un sionismo mal entendido. Todo lo que dice el Rey pasa antes por la mesa del Gobierno. De ahí la importancia de recuperar a la institución de la monarquía para aunar en un clima político de permanente tensionamiento, no siempre justificado, y demasiadas veces pensado solo en términos electoralistas.

El reinado de Felipe VI no empezó de manera fácil ya que la abdicación de Juan Carlos I se precipitó por los diversos escándalos que le acechaban y le siguen acechando. Si en los inicios del reinado del padre del Rey, el perímetro del juancarlismo superó el de los seguidores de la monarquía, las fechorías que se acabaron conociendo consiguieron el efecto contrario, ya que ni los monárquicos le defendían. Este contexto, sumado al procés, provocó que en los primeros años de su reinado, Felipe VI, en lugar de multiplicar los gestos espectaculares en los inicios de su antecesor, hiciera de la discreción su principal estrategia. El precio a pagar fue una constante presencia del padre en los papeles y la circulación de todo tipo de rumores sobre su persona. Pero ahora, con gestos como el viaje a Egipto o el discurso en la ONU, Felipe VI recoge el fruto de esa discreción y recupera en parte el papel de árbitro del juego político con un mínimo de credibilidad. La próxima publicación de las memorias de Juan Carlos I le obligarán a volver a replegarse, pero lo hace con más capital institucional que antes y se prepara para una eclosión posterior que llegará plenamente cuando se produzca el deceso.

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