Opinión | Tribuna
La Atención Primaria (AP) en el ‘Pacte per la Salut’: perspectivas futuras

Consulta médica. / El Periódico
La Declaración de Alma-Ata de la OMS (1978) sentó las bases de la AP: servicios sanitarios accesibles a la población, con continuidad de asistencia, integrados con los hospitales, incorporando la prevención y la promoción de salud. En el Estado Español, al calor de la Declaración, se pusieron en marcha centros de salud desde 1984. Y fueron todo un éxito. Pero en los últimos 20 años los recortes presupuestarios han llevado a los centros de salud a una situación difícil solo sostenida por la voluntad de los profesionales. La pandemia fue la puntilla: la AP está a punto de quebrar y sus principios rectores ya no se respetan.
En este contexto surgió el Pacte per la Salut que la Asociación para la Defensa de la Sanidad Pública-Illes Balears (ADSP-IB) alabó como iniciativa, que echamos en falta en las dos legislaturas anteriores. En el caso particular de AP, la profesionalidad de los conductores del grupo (Carlos Raduán y Vicenç Juan Verger) fue ejemplar y los participantes estábamos satisfechos con el resultado de cinco meses de trabajo. Nuestras dudas eran sobre si no se convertiría en «carne de cajón», un documento más para olvidar. Con la presentación pública de los políticos el día 3 de julio, recibimos el día 1 de julio el documento final, donde misteriosamente habían desaparecido todas las «propuestas incómodas». Se habían descolgado del documento el acceso sin barreras a los servicios para algunos colectivos (migrantes en situación irregular, personas sin hogar); el agilizar barreras burocráticas (empadronamiento…) para tener la tarjeta sanitaria; la formación continuada de los profesionales independiente de la industria farmacéutica; la aplicación de un Modelo Colaborativo de relación con los Hospitales con estándares de calidad de los informes de derivación, seguimiento y alta y consultas conjuntas presenciales o telemáticas…
Ya comentamos que el documento resultante del trabajo del grupo AP para la ADSP-IB fue decepcionante. Lo elaborado se sometió a un filtro que lo vació de contenido concreto. Es un documento de generalidades asumible por cualquiera y que no aporta nada a la mejora de la situación de AP en Baleares. Una versión (ni siquiera moderna) de la declaración de Alma Ata de hace 46 años. El tiempo ha confirmado nuestra impresión, estamos a finales de septiembre y echamos en falta una estrategia de puesta en marcha, un presupuesto asociado a las tímidas transformaciones propuestas, un sistema de evaluación de lo conseguido y un calendario de acción. El deterioro de primaria continua…
Es normal que como inocentes participantes de buena voluntad nos sintamos engañados. Se buscaban fotos y titulares en los medios. Ya están. Pasemos a otra cosa. ¿El pacte per la sostenibilitat de les Illes Balears?
